viernes, septiembre 01, 2017

Quinto Informe de Gobierno: Peñalandia, país de ensueño

Varios de nosotros nos preguntamos cómo va a ser este Quinto Informe, el penúltimo de la administración de Enrique Peña Nieto y probablemente el más importante de su sexenio. Para empezar, nuestro presidente llega con un tremendo desgaste por el descontento social en cuanto a (1) los altos niveles de inseguridad, (2) la creciente impunidad, (3) la extendida corrupción, y (3) un crecimiento económico insuficiente para aumentar los ingresos reales, generar empleos suficientes y reducir el número de pobres. Su gestión de aquí en adelante tendrá que mejorar la imagen de su administración, preparando un plan de salida que lo proteja.


¿Por qué es tan relevante este informe? En primer lugar porque ningún presidente anterior había tenido números tan bajos en la aceptación popular como los de EPN. En un momento llegó a tan sólo el 12% de la aprobación de los mexicanos, cuando el gasolinazo, la llegada de Trump, la caída del precio del petróleo y el desplome del peso. Actualmente está en 22% de aceptación, lo cual continúa siendo bajo, inferior a los niveles del 30% de presidentes anteriores. Es la razón por la que hemos visto tantos spots televisivos, para mejorar su imagen, todos en la línea y forma de dictadores y líderes populistas del culto a la personalidad, en donde sólo aparece él como el máximo líder, adjudicándose los logros de todo tipo de mexicano y mexicana.

En segundo lugar, requiere dejar bien posicionado al PRI para las próximas elecciones presidenciales, partido que se encuentra en tercer lugar en las preferencias de los electores. En una de las últimas encuestas de reforma, el 80% de la población considera que el PRI ya no debe seguir gobernando al país. Esto preocupa y aterra al presidente, pues requiere un sucesor amigo para evitar que lo vayan a enjuiciar por corrupción o por otros actos ilícitos; necesita un presidente que le brinde protección.

Es por ello que también quiere que el nuevo fiscal anticorrupción sea un amigo, por lo que abogó por el pase automático de su íntimo el procurador general Raúl Cervantes Andrade; es por ello que también se ha usado el aparato gubernamental para buscar pruebas en contra de Ricardo Anaya, presidente del PAN. Estrategia parecida a las que en su momento se usó contra Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN a la gubernatura del Estado de México, acusaciones que desaparecieron una vez que el candidato del PRI Alfredo del Mazo ganó la elección. También es la razón por la cual se ha pretendido dividir al PAN con el nombramiento y apoyo del PRI de Ernesto Cordero para la presidencia del Senado.

¿Cómo llega la administración de EPN al Quinto Informe? Desde el punto de vista económico el balance es más positivo que desde el ángulo social y político.

Lo positivo en lo económico ha sido (1) el crecimiento que ha continuado, (2) la inflación se ha mantenido bajo control, (3) las exportaciones – a pesar de las incertidumbres– siguen aumentando, y (4) las inversiones externas continúan llegando. En cuanto a lo negativo, la administración no ha podido mejorar los ingresos, ni crear niveles suficientes de empleo. Los resultados en el combate a la pobreza han sido mixtos, puesto que por un lado la pobreza relativa ha disminuido, mientras que, por el otro, el número de pobres ha aumentado. Aparte, el mal manejo del gasto y deuda pública por el gobierno están deteriorando las perspectivas del crecimiento y la estabilidad futura del país.

Por el lado social, los niveles de inseguridad son los más altos desde el 2011. Los mexicanos sienten que la corrupción ha aumentado; México empeoró en cuanto al índice de percepción de corrupción al bajar del puesto 78 al 93 de un total de 128 países. La impunidad sigue en ascenso, así como lo informa un estudio de las Naciones Unidas en donde coloca a México como el país de América Latina con mayor impunidad.

¿Cómo va ser la presentación del informe? Obviamente va ser más de logros que de reconocer errores. Probablemente la única falla que EPN mencione sea la inseguridad. Seguramente hará énfasis en los beneficios de las reformas resaltando la educativa, en parte para dejar mejor posicionado a su verdadero candidato, Aurelio Nuño.

¿Cuál va a ser el dictamen de la historia? Sea como fuere el Informe, de aquí al final del 2018, la administración de EPN va pasar a la historia, primero, como la que logró las importantes reformas que requería México para adecuarse al siglo XXI. Seguramente algunos dirán que se quedó corto, y a la mejor tengan razón, pero lo importante es que fue la administración de EPN la que logró las reformas que los tres gobiernos anteriores no pudieron o no quisieron llevar a cabo.

Segundo, pasará a la historia como el gobierno que permitió la entrada de los candidatos independientes. En cuanto al tercer punto, hay dos alternativas: como el presidente que permitió la entrada al poder de Andrés Manuel López Obrador y enterró al PRI, o como el presidente que logró reposicionar al PRI como la primera fuerza política del país y alcanzar nuevamente la presidencia.

miércoles, agosto 30, 2017

Ideas Sueltas: Trump Arrinconado, TLCAN, Contienda Presidencial, Terrorismo en Europa, Corrupción e Impunidad

Vivimos un furor de noticias trágicas, calamidades, sorpresas y vergüenzas políticas que van desde la arremetida verbal del presidente Trump a los mexicanos hasta el escándalo imposible de ocultar de los sobornos al exdirector de Pemex. Por lo tanto, permíteme querido lector tratar en esta columna, en lugar de un solo tema, cinco que encuentro muy interesantes:
  1. Cuando Donald Trump es arrinconado se sale por la puerta del ataque a México;
  2. La segunda ronda de las tres acordadas para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) está a punto de empezar bajo las continuas amenazas de terminación del presidente Trump;
  3. La contienda presidencial se calienta por malas decisiones y ataques encubiertos ante la popularidad de AMLO;
  4. Europa y sus visitantes están viviendo tiempos trágicos ante el fanatismo religioso islamista, y
  5. Las feas cabezas de la corrupción e impunidad son nuevamente puestas al descubierto por organismos externos al Estado Mexicano.
Trump arrinconado: jamás será suficiente hablar del señor Trump, siempre dará algo más de que platicar. Ahora, al sentirse arrinconado y decayendo su popularidad, arremete contra México. No le importa declarar su ignorancia y falta de sentido común a los cuatro vientos siempre y cuando le rinda apoyo con su voto duro. De qué otra manera se puede explicar lo absurdo de declarar que Estados Unidos podría invadir a Venezuela, o de no criticar a los blancos neonazis americanos de enarbolar las banderas de Alemania nazi y de los estados confederados del Sur, contra los cuales luchó el pueblo estadounidense sacrificando miles de vidas americanas.

Trump tiene un trastorno de personalidad cercano al masoquismo, solamente se siente a gusto si tiene un problema y cuando no lo hay, lo crea; el problema puede ser familiar, con su equipo de trabajo, sus críticos, la prensa, México, Corea del Norte, China, etc. El tema no es lo relevante, sino el propio problema, su condición mental exige buscar confrontaciones y adversarios, lo cual es sumamente peligroso para el mundo siendo el presidente del país bélicamente más poderoso…

Mientras la peor tormenta en la historia de Texas azota a ese estado, Donald Trump continúa con sus clásicos tweets contra México declarando (1) que se tiene que construir el muro y México lo va a pagar de alguna u otra manera, (2) en medio de las pláticas para renegociar el TLCAN, amenaza unilateralmente con terminarlo, y (3) burlándose de los tribunales americanos y de los mexicanos indulta al exalguacil racista, flagelo de migrantes mexicanos, Joe Arpaio del condado de Maricopa, antes amo de Phoenix, diciendo que es un patriota, que preservó la seguridad de Arizona, que si hubo algún abuso, fue contra los bad hombres… lo alabó tanto que parecía que se merecía no solamente el indulto presidencial sino un monumento, olvidándose que al menos cerca de 160 prisioneros murieron en sus cárceles, que detenía a personas sin más evidencia que su perfil racial, y que desobedeció al mandato de un tribunal manteniendo las prácticas discriminatorias. Las prioridades de Trump parecen estar al revés, el peor desastre natural en Estados Unidos desde Katrina tiene menos importancia que su antipatía por México.

¿Cuál va a ser el desenlace de Donald Trump? Claro, nadie lo sabe, pero –en mi opinión– el proceso de impugnación no se va a llevar a cabo, y de que va a perder la reelección, la pierde, no hay duda.

El vituperado TLCAN: dos semanas atrás, la terminación del TLCAN era tan sólo una posibilidad, pero ahora es una probabilidad. Si las condiciones negativas y la baja popularidad de Donald Trump continúan deteriorándose sus dos opciones son lanzarse a la guerra contra Corea del Norte o pasar de los ataques verbales contra México a los hechos concretos como la terminación del TLCAN y la construcción del Muro. Algunos comentaristas consideran que las declaraciones de Donald Trump de terminar el TLCAN mientras se conducen las negociaciones, es tan sólo una estrategia de negociación ya plasmada en sus libros, pero creo que es más una estrategia para restablecer su popularidad con el voto duro y agresivo de los blancos supremacistas.

¿Qué nos pasará sin TLCAN? Es obvio que perderemos crecimiento económico y nos obligará a actuar con más responsabilidad. Hasta el momento nos hemos confiado en que las reformas, el comercio internacional, el precio del petróleo, la inversión extranjera, el turismo y las remesas de nuestros connacionales nos continuarían impulsando hacia delante. Sin embargo, el fin del TLCAN, aunado a las crecientes inseguridad, corrupción, impunidad, amenazas a la emigración a Estados Unidos, y disminución de la inversión extranjera por la terminación del TLCAN, hace que el panorama se nos torne borrascoso.

La segunda etapa de la renegociación del TLCAN inicia al mismo tiempo que EPN entregará su quinto informe de gobierno, ambos procesos terminarán definiendo el último año de su administración… el cual no pinta nada bien.

Contienda Presidencial: Al PRI nunca se le puede descartar, aún con una muy baja aceptación popular. La apertura para los candidatos “no priístas”, es un parche, pero en la dirección correcta. El detalle está en que la unión del PAN con el PRD –Frente Amplio Democrático– le resta credibilidad y confianza al voto duro de ambos partidos. Probablemente el PAN y el PRD por separado tengan más posibilidades de superar al PRI que uniéndose. A la mejor los votantes que quieren desalojar al PRI van a ser menores que los votantes desilusionados por la unión de la derecha con la izquierda. Hacer pactos con base en los resultados de las encuestas es como silbar y tragar pinole. ¿Cómo están las cosas ahora? Probablemente la próxima contienda presidencial será entre el PRI y AMLO…, independientemente de quien postulen el PAN y el PRD.

En el PRI se habla de que José Antonio Meade sería un buen presidente, pero un mal candidato, considerándolo como un señuelo de EPN para su verdadero delfín, Aurelio Nuño. El presidente del PAN, Ricardo Anaya, se encuentra en dificultades ante las acusaciones de enriquecimiento inexplicable. Margarita Zavala carga con el lastre del legado calderonista. Miguel Mancera probablemente sería el candidato natural al Frente Amplio Democrático, aunque algunos consideran que era un traje originalmente confeccionado a la medida de Ricardo Anaya.

Andrés Manuel López Obrador, nuestro mesías tabasqueño, va por su tercera postulación y, en tono burlón, anunció que ya no habría una cuarta. Es el candidato teflón al que nada se le pega, quien con una sonrisa hace olvidar a los mexicanos que no puede acreditar sus ingresos ni su situación fiscal. Vocifera como si todo estuviera en orden y fuera la persona más honrada de la tierra y el cielo.

AMLO pasará a la historia como el político que confeccionó un partido político a su medida financiado por todos los mexicanos, una mayoría a los cuales pronto se les olvidó el caso Imaz-Ahumada, los Abarca y los 43, los dineros de Eva Cadena, los desarreglos de Delfina Gómez o los nexos criminales del jefe delegacional de Tláhuac. La última acción que ilustra la opacidad de Andrés Manuel fue la supuesta encuesta para elegir al candidato de Morena para la Ciudad de México, donde el favorito en la mayoría de los estudios de repente cayó al tercer lugar detrás de su favorita. Pronto esto también pasará al olvido, “el plumaje de Andrés Manuel es de los que nunca se mancha”.

Europa trágica: Europa ya no es la de siempre, da miedo caminar por sus calles y avenidas; la gente anda con temor de que algún vehículo se suba la banqueta y los atropelle, de que se encuentren con una bolsa o una mochila abandonada con una bomba a punto de estallar. Los turistas voltean atrás y ambos lados conscientes de que hay muchos islamistas extremistas que quieren dañarlos por el simple hecho de ser infieles, terroristas que quieren ser mártires para alcanzar la purificación total… “Alá es grande” – Allahu Akbar.

Desde el 11-M en 2004 (atentados del 11 de marzo de 2004 en España, conocidos por el numerónimo 11-M) hasta el 18 de agosto se han producido 47 atentados en Europa cobrando la vida a 618 personas. El país con más muertes es Francia, con un total de 251; siguiendo España con 206; Reino Unido con 90; Bélgica con 39; Alemania con 15; Suecia con 6; Dinamarca con 3 e Italia con 2 víctimas.

Pobre Europa que sufre la ingratitud de huéspedes que pagan con la muerte y el terror. Pobre Barcelona, que primero padeció los ataques terroristas de ETA en sus mercados y calles, y que ahora sufre los horrores del terrorismo yihadista.

Los musulmanes huyen de sus países que odian hacia los países europeos que admiran, pero muchos de ellos pronto se convierten al islamismo radical, despreciando y odiando a los países que les abrieron las puertas, aquellos que los acogieron.

¿Cuáles deben de ser las medidas para combatir al islamismo radical? Enterrar a los yihadistas envueltos en pieles de cerdo, no enterrarlos en cementerios musulmanes, deportar a sus familiares a sus países de origen, prohibir la inmigración de musulmanes, limitarlos a no más de dos hijos por pareja, etcétera; todos tienen alguna opinión, pero nadie se pone de acuerdo. Pero a pesar de que las medidas convencionales no están funcionando, la mayoría de los países occidentales todavía siguen actuando con respeto a los derechos humanos y lo seguirán haciendo hasta que…

Más corrupción: el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, ha sido señalado de corrupción por la fiscalía brasileña, no por nuestras autoridades, ya que estas, al estar comprometidas, juegan más al encubrimiento y a la complicidad, es por ello por lo que las revelaciones fuertes vienen de afuera. Se le acusa de haber recibido sobornos por 10 millones de dólares por otorgar contratos a la constructora brasileña Odebrecht. Claro, probablemente buena parte de estos fondos fueron usados para financiar veladamente las campañas políticas de varios priístas.

De todos es conocido la estrategia de esta administración de favorecer a un puñado de empresas con jugosas concesiones y contratos de obra pública –Odebrecht, OHL, Higa, etc.– a cambio de apoyos para las campañas políticas: todo justificado por el imperativo de retener o ganar el poder.

Una investigación realizada en Estados Unidos en diciembre de 2016 encontró que entre 2000 y 2014 la firma brasileña sobornó a altos funcionarios de Pemex y CFE para conseguir obras, nuestras autoridades informaron que iban a investigar estas acusaciones. Sin embargo, después de ocho meses no se sabe que han encontrado o si han investigado algo.

¿Hasta dónde avanzará este caso? Todo el ruido se ha centrado en Pemex y en su exdirector Emilio Lozoya, pero si se llegaran a investigar todas las acusaciones, esto podría extenderse a otros altos funcionarios y a la empresa de clase mundial, a la que por cierto dirigió Enrique Ochoa, actual presidente del PRI… Empero, dada nuestra historia y siendo realistas, los avances de este caso probablemente serán muy limitados, se extenderán en el tiempo y pasarán al olvido.

La impunidad: El pésimo desempeño del Estado Mexicano en materia de derechos humanos ha colocado al país en el cuarto lugar en el Índice Global de Impunidad de los 69 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas; México solamente es superado por Filipinas, india y Camerún. En América, México tiene el dudoso honor de ocupar el primer lugar de impunidad.

Seguramente te preguntarás querido lector ¿A qué se debe esto? La respuesta no es técnica de que requerimos más jueces o mejores leyes, la contestación es que hasta el momento no hemos podido ni querido controlar la corrupción, y mientras haya altos niveles de corrupción habrá impunidad e inseguridad…

Parafraseando a Eduardo Galeano, “la impunidad premia al delito, fomenta su repetición y le hace propaganda: estimula tanto al corrupto como al delincuente, contagiando a otros con su ejemplo.”

Conclusión: Los mexicanos nos encontramos en un torbellino de noticias impactantes, sorpresas políticas y vergüenzas nacionales… Torbellino que parece cambiar y acelerarse, dejándonos en una especie de estupor colectivo, en una parálisis social por incapacidad individual de análisis.

sábado, julio 29, 2017

Despacito: violencia, coeficientes intelectuales de nuestros presidentes y redes sociales en México

Ante los abundantes señalamientos de varios observadores de la pésima preparación de la Procuraduría del caso contra el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, el Secretario de Gobernación Osorio Chong pidió a los mexicanos tenerle fe a la PGR para darle un buen seguimiento al caso. El grado de desconfianza popular sobre las instituciones es tal que los representantes del gobierno nos piden confiar casi de manera religiosa en sus habilidades profesionales, parecieran pensar que “si no nos convencen con los hechos, nos van a conmover con la fe.”

Esta declaración se debe a la creciente debilidad de las instituciones producto, no sólo de la creciente inseguridad y de la mala gestión de los gobernantes emanados de los partidos tradicionales, sino principalmente a las percepciones de que (1) el país se sigue manejando de acuerdo a los intereses de los partidos más que al interés de la nación, y (2) las cosas van de mal en peor. Los datos sobre inseguridad validan esta percepción popular, los índices de violencia son de los más altos de la historia; en el 2016 se registraron 23,953 homicidios, siendo la cifra más alta desde 2011 durante la batalla frontal contra los narco criminales cuando se alcanzó la cifra récord de 27,199 homicidios. En medio de estas enormes cifras, solamente hubo un poco más de 4,000 condenas por este delito (INEGI), manifestando el síndrome de la impunidad rampante.

La violencia lacera más a la sociedad cuando es acompañada por una impunidad casi total, impunidad evidenciada por (1) personajes priistas de la política como Javier Duarte, Cesar Duarte, Borge y Moreira; (2) el crimen organizado como los enfrentamientos y narco bloqueos en Tláhuac en la Ciudad de México sugiriendo vínculos estrechos con las autoridades de Morena en dicha delegación; (3) los amigos y familiares de políticos y autoridades como esposas, hermanos, cuñados, suegros… La historia de la impunidad en México es larga y profunda revelando las grandes dificultades para enfrentarla por el temor a las represalias, compromisos con los partidos políticos y a que muchas autoridades tienen miedo de que les pisen la cola. El problema es que la impunidad retroalimenta a la corrupción y, frecuentemente, conduce a la intimidación y violencia, como muestran los ataques y asesinatos a periodistas. Finalmente llegamos, como casi siempre lo hacemos cuando hablamos de impunidad, al cáncer de nuestra historia como país, a la corrupción.

Los indicadores informan que los mexicanos sienten que la corrupción va en aumento; México cayó del lugar 78 al 93 de 128 países en cuanto a la percepción de corrupción. Es cierto, la corrupción siempre ha existido y probablemente nunca desaparecerá totalmente, pero es posible manejarla y mantenerla en bajos niveles; pero, para lograr esto, como bien apunta mi amigo Carlos Pérez en su columna del fin de semana (Pulso diario de San Luis, 29/VII) se requiere de buenos líderes que se rodeen de colaboradores capaces y efectivos, tal y como fue el caso de la exitosa transición española de 1975 a 78 con el rey Juan Carlos, logrando “reformar desde dentro lo que parecía irreformable” (A. Pérez Reverte, XL Semanal, 23/VII).

No solamente se requiere que nuestros gobernantes tengan los necesarios valores éticos y morales, también se necesita capacidad intelectual para lograr el combate exitoso de la corrupción, violencia e impunidad. La curiosidad nos lleva a preguntar ¿qué tan capaces han sido nuestros presidentes? Desgraciadamente, por motivos obvios, no son públicos los coeficientes intelectuales (CIs) de nuestros presidentes… Pero, no todo está perdido, a través del análisis grafológico se puede tener una buena aproximación al CI de nuestros últimos cinco presidentes y del candidato presidencial perenne, Andrés Manuel López Obrador. A continuación les presento el resultado de los análisis de una de las mejores grafólogas de México, cuyo nombre omito, pero que los que me conocen saben de quién estoy hablando, grafóloga quien frecuentemente nos recuerda: “si no es lógico no es grafológico.”

Antes de pasar revista a nuestros presidentes, conviene aclarar lo que significa el coeficiente intelectual. El CI es un parámetro que sirve para informar sobre el nivel de inteligencia de las personas. De acuerdo con el CEDAT (Centro de Atención al Talento), México tiene en promedio 87 puntos, por debajo del promedio mundial de 100, mientras que China resulta ser el país con gente más inteligente con una puntuación de 107.

Empecemos con Carlos Salinas quien alcanzó el más alto coeficiente intelectual de 148 puntos; del lado positivo, Salinas es una persona meticulosa, eficiente, productiva, con buena disposición al servicio público, alto liderazgo y mediana creatividad. Del lado negativo, el expresidente sufre de un fuerte complejo de inferioridad, es vengativo e inflexible (no perdona), prefiere su bienestar personal al social y miente cuando así juzga conveniente.

Ernesto Zedillo también es brillante con un CI de 139, manifestando del lado positivo ser una persona efectiva (trabajando diez horas y generando resultados de siete horas), preparada (manteniéndose al corriente de la literatura académica), con mediana actitud al servicio público (es introvertido y no se siente cómodo con la gente), de mediano liderazgo y baja creatividad (más que creador de ideas es repetidor de las buenas ideas). Del lado negativo, se puede destacar su intolerancia, siendo una persona pasiva-agresiva con poco carisma.

Vicente Fox tiene un coeficiente intelectual de 132 puntos, siendo intuitivo, de mediana efectividad (que compensa sus carencias con buenos asesores y colaboradores), tiene la suficiente confianza de delegar decisiones, con buena actitud de servidor público (es extrovertido natural), con dotes de líder y alta creatividad (sobre todo es rápido en sus respuestas y en el manejo del lenguaje). Del lado negativo, tiene una preparación limitada, puede ser muy terco, costando trabajo hacerlo entrar en razón, a veces prefiere caerle bien a las personas diciéndoles lo que quieren escuchar, más que decirles lo difícil aun cuando sea lo correcto.

Felipe Calderón tiene un CI de 136, siendo una persona directa, efectiva (trabajando ocho horas y dando resultados como de seis horas), preparada, racional, con mediana actitud de servidor público, de mediano liderazgo y creatividad. Sus aspectos negativos son su intransigencia (es muy duro), le cuesta trabajo cambiar de idea y tiene una personalidad adictiva.

Nuestro actual Presidente, Enrique Peña Nieto, tiene un coeficiente de 119 puntos siendo, del lado positivo, perceptivo e intuitivo, de mediana efectividad (generando resultados de cinco horas para las siete que trabaja), de baja preparación (lo cual compensa delegando decisiones y responsabilidades en sus principales colaboradores), con mediana actitud de servicio público (habla bien diciendo lo que intuye la gente quiere, pero su forma y comportamiento lo alejan del pueblo). Del lado negativo, EPN carece de iniciativa y creatividad, su baja preparación lo debilita para tomar las decisiones difíciles pero necesarias, es resentido y difícilmente perdona los agravios reales o imaginarios.

Finalmente nuestro candidato presidencial eterno, Andrés Manuel López Obrador, quien a pesar de tener el coeficiente intelectual más bajo de 113 sigue siendo uno de los personajes con más carisma y aceptación popular. Del lado positivo, AMLO es un político intuitivo de gran creatividad, es relativamente efectivo (generando resultados para cuatro horas en una jornada de ocho horas), con mediana actitud de servicio público (habla con el lenguaje de la gente, dice lo que la gente quiere escuchar), tiene una sensibilidad casi femenina (se maneja con el apellido de su madre Obrador), se autodenomina defensor de los más pobres y de los ancianos. AMLO es inseguro, fácilmente se siente amenazado por aquellos que considera mejores que él, se autocalifica como víctima cada vez que alguien le señala un error, abuso, corruptela o cualquier mala conducta, prefiere alejarse de aquellos que difieren de sus decisiones o posturas, es una persona obcecada (cuando se le mete una idea en la cabeza, es difícil que cambie de parecer), puede ser muy autoritario, empujando que se haga su voluntad cueste lo que cueste, piensa que una idea es complicada cuando no la entiende, sospechando que es un truco de sus enemigos para hacerlo quedar mal o arrebatarle su autonomía de decisión, prefiere la mentira siempre y cuando ésta suene mejor que la verdad.

La pregunta que todos nos hacemos es ¿quién va a ser el próximo presidente?, ¿tendrá un alta capacidad intelectual o una baja?, ¿vendrá de los partidos tradicionales o será un independiente?,… Históricamente los líderes de bajo CI han preferido la demagogia al buen gobierno y, claro, no necesariamente los presidentes más capaces y preparados han sido los más honestos.

Hoy en día, la luz que brilla al final del túnel es que el próximo presidente pueda ser un candidato independiente que reúna lo necesario para alejarnos del círculo vicioso de la corrupción-violencia- impunidad-mal gobierno… Pero, los partidos políticos, en especial el PRI, ya están tratando de restringir las oportunidades de los independientes para llegar al poder, empujando al INE a censurar el uso de las redes sociales como medio de comunicación y difusión política, coartando al único medio disponible para que los independientes puedan llegar e informar a la gente fuera de los medios de comunicación ya establecidos y capturados por los contratos millonarios de los partidos.

Imagínense queridos lectores, sin redes sociales el bronco no sería gobernador independiente de Nuevo León, Pedro Kumamoto no sería diputado independiente de Jalisco, Enrique Alfaro no hubiera podido romper con el bipartidismo de Jalisco y constituirse como el alcalde de la segunda ciudad más importante del país, los diputados ciudadanos no podrían informarnos sobre los abusos, ineficiencias, malas decisiones y corruptelas de los partidos tradicionales.

Hay que presionar y luchar porque el INE no cierre la redes sociales como medio de comunicación y debate político libre e independiente, pues esto evitaría que en el 2018 los mexicanos tuviéramos la oportunidad de (1) tener un presidente independiente sin compromisos con la partidocracia y (2) ser gobernados un poco mejor de lo que nos merecemos.

jueves, julio 13, 2017

La singularidad y el futuro

Mantengo contacto con varios de mis compañeros de primaria y secundaria de los años 50 del Colegio Williams, juntándonos a comer una vez al mes y manteniéndonos en comunicación a través de correos electrónicos y WhatsApp. Recientemente uno de ellos reenvió un mensaje en donde mencionaba las tendencias de la tecnología y de cómo iba a ser el futuro en las próximas décadas. Por supuesto, muchos de nosotros lo leímos con interés, pues varios pensamos en los adelantos médicos que podrían aliviar varias de nuestras dolencias que se multiplican conforme envejecemos, y también, porque no decirlo, que podrían alargar nuestra vida con buena salud… Así es mi querido lector, también se sueña a los 70-y-tantos-años de edad.


Nuestra concepción del mundo ha venido cambiando desde la primera guerra mundial hasta nuestros días. La primera gran revolución tecnológica tuvo que ver con la energía, lo que podríamos llamar la era del carbón, fuente que alimentó los ferrocarriles y potenció la Primera Guerra Mundial. La segunda gran revolución tecnológica tuvo que ver, en buena parte, con el cambio del carbón a los hidrocarburos, fuente que permitió la aviación, potenció la segunda guerra mundial e hizo posible la llegada a la luna. La tercera gran revolución tecnológica del siglo XX fue el cambio de la energía como el principal motor del progreso a los datos e informática como el cuarto de máquinas de la sociedad post-industrial.

Ahora estamos viviendo un mundo muy diferente a los emanados de la Primera y Segunda Guerra Mundial. En efecto, las producciones industrial, agropecuaria y minera eran las actividades que generaban el progreso y la riqueza durante la mayor parte del siglo XX. Sin embargo, desde los 90 hasta la fecha, las actividades dedicadas al manejo de los datos e información mediante sistemas inteligentes han ido creciendo en importancia al punto de que, hoy en día, son más valiosas que las propias empresas productivas.

Empresas que no crean bienes, sino que tan solo permiten al consumidor obtener el bien o servicio de la manera más fácil, rápida y económica son más importantes que las industrias productivas. La compañía General Motors emplea a 200 mil trabajadores y está valuada en 50 mil millones de dólares, mientras que Uber – quien no tiene ni produce vehículos – emplea a menos de 7 mil trabajadores y está valuada en 60 mil millones de dólares. La cadena de Hoteles Marriott da empleo a 300 mil trabajadores y está valuada en 30 mil millones de dólares, mientras que la empresa Airbnb –que no tiene ni un solo hotel– emplea solamente a 2 mil trabajadores, pero tiene la misma valuación de 30 mil millones de dólares.

Por otro lado, la contribución del sector financiero al Producto Interno Bruto ha ido creciendo al punto de rebasar la contribución del sector productivo, lo cual indica que algo marcha mal en la economía. El sector financiero no produce nada real, sino tan sólo refleja el valor de la producción de la economía… el valor de los medios financieros tiene que reflejar el valor real de la producción, no rebasarlo. A partir de la desregulación en Estados Unidos se crearon nuevos instrumentos que, en lugar de añadir valor, inflaban la burbuja de los instrumentos ya existentes; en otras palabras, los especuladores financieros crearon situaciones ficticias sin respaldo en la producción real, ganando millonadas en el proceso y despojando de sus ahorros y fondos de retiros a millones de familias. 

Los grandes capitales y la gente más rica no están a asociados a capitanes de industria ni a las actividades productivas, sino están asociados a las actividades especulativas y con aquellos que especulan con el esfuerzo, ideas y trabajo de los demás. Los hombres más ricos del planeta no son los que trabajan más y crean, sino aquellos que se mantienen al margen especulando con el dinero ajeno; o sea, podríamos calificar a muchos de los ricos del siglo XXI como parásitos del sistema. Esa gente improductiva, especialmente en el sector financiero –que se dedica a especular con el esfuerzo ajeno– son los que han creado las últimas crisis hipotecarias y bancarias.

En las últimas tres décadas la participación en el PIB de los ingresos y salarios de los trabajadores ha venido declinando, mientras que el porcentaje de las ganancias de las empresas en el PIB ha venido aumentando. Asimismo, la participación de los ingresos de la mano de obra menos calificada en el total de los ingresos al trabajo ha venido decreciendo a favor de los trabajadores más calificados. La clase media ha venido disminuyendo gradualmente, mientras que la clase de menores ingresos ha ido en aumento.

Las tendencias de las últimas tres décadas van hacia pagar cada vez mejor las actividades inteligentes, aquellas intensivas en capital humano (sistemas automatizados y robotizados), y a los trabajadores altamente preparados. Estas actividades cada vez emplean menos mano de obra, en especial a los trabajadores de baja calificación, y están asociadas a los cambios tecnológicos en la organización de la producción, el transporte, la distribución y el consumo de los bienes y servicios que la economía produce. Estos cambios tecnológicos que se han venido acelerando apuntan hacia una gran y singular transformación a partir de la cual el mundo y nuestra vida serán totalmente diferentes.

Aun cuando es difícil explicar la evolución de las grandes transformaciones en la sociedad humana, parece ser que estas ocurren en el tiempo con un patrón predecible; en efecto, cada gran cambio parece producirse en un intervalo cada vez menor, casi a la mitad del intervalo anterior.

  1. Hace 40,000 años los humanos modernos salieron de África a colonizar el planeta;
  2. Hace 20,000 años se inventó el arco y la flecha, revolucionando la cacería y extendiendo la esperanza de vida;
  3. Hace 10,000 años se creó la agricultura, permitiendo los primeros asentamientos y sembrando los principios de la civilización;
  4. Hace 5000 años se inventó la escritura, surgiendo las primeras civilizaciones sofisticadas como las de Egipto y Sumeria;
  5. Hace 2500 años se desarrolla la Era Axial, considerada por muchos la línea divisoria más profunda de la historia, donde los chinos crean las primeras herramientas del cálculo moderno, en la india se concibe el concepto del cero, los griegos inventan la democracia y asientan las bases del arte, la ciencia y la filosofía occidental;
  6. Hace 1250 años cae el imperio romano y se inicia la edad medieval;
  7. Hace 625 años se inicia el renacimiento, Colón descubre América, España y Portugal acuerdan como repartirse el mundo;
  8. A finales del siglo XVIII se inicia la revolución industrial y en el siglo XX se presentan las dos guerras mundiales;
  9. Así llegamos a los principios del siglo XXI con la creación de las computadoras personales y la red global, en donde la edad de la información, era digital o informática es la que cada vez más marca el rumbo del progreso humano.

¿Cuál será la siguiente transformación histórica? Este cambio se estima está cercano, pensando que podría producirse alrededor del año 2030… Los futurólogos consideran a este gran cambio por venir como uno de los más importantes de nuestra historia, un evento en lo que todo convergerá, creándose algo nuevo y radical … a éste singular evento se le ha denominado el Punto Omega, algo increíble y totalmente diferente a lo que existía hasta ese momento.

La fuente de esta gran transformación está asociada a la inteligencia artificial, lo que algunos consideran tan importante como el momento mismo de la creación de la vida humana; esto es, la creación de una tecnología más inteligente que el ser humano, una tecnología capaz de auto reproducirse… Momento en el cual –algunos pensadores temen– el ser humano pierde la carrera de la evolución, dejando de ser el ser supremo sobre la faz de la tierra.

Sin embargo, hablar de lo que va a ser el mundo después de la singularidad es una paradoja, pues solamente sabemos que se va a presentar, pero no sabemos cómo va a ser. Se llama singularidad precisamente porque la sociedad cambia tanto sus reglas, conductas y tecnologías que resultan incomprensibles para las generaciones previas. La singularidad es un punto de no regreso en la historia, es algo así cómo aparecería el Internet para un hombre de la edad media, difícilmente lo entendería; los marcos de referencia son tan diferentes que sería imposible explicarle lo que el Internet significa para el comercio, comunicación y el acceso a la información. La singularidad es como un enorme muro que separa tiempos y modos de pensar y actuar totalmente diferentes, algo así como el muro que separa a la edad media del siglo XXI.

¿Qué es lo que este gran cambio significa para nosotros hoy en día? Probablemente la lección más importante es que el trabajo manual, no calificado cada vez valdrá menos. Las principales y más redituables actividades humanas estarán relacionadas con trabajos creativos e intelectuales. Lo mejor que podemos hacer como padres y abuelos es estimular y presionar a nuestros hijos y nietos para que estudien y sean creativos.

La historia muestra una constante: la evolución del conocimiento no da señales de detenerse, sino continúa acelerándose. Así es que la conclusión de este breve ensayo es:

¡A PREPARARSE señoras y señores, chiquillas y chiquillos! 

La recomendación para mis compañeros de la cuarta juventud es sigamos el consejo de René Descartes:

con gusto daría la mitad de lo que sé por la mitad de lo que ignoro.”

martes, junio 27, 2017

Estados Unidos de líder internacional a bully de naciones

Empezando por Reagan y pasando por las administraciones republicanas de Bush padre e hijo, hasta llegar a Trump, Estados Unidos ha venido abandonado gradualmente su liderazgo global, en favor del modelo “Estados Unidos Primero”, modelo explícitamente basado en los intereses económicos americanos. Los principales componentes del modelo son (1) el neopopulismo de derecha en donde se culpa al resto del mundo de los males americanos, antes de asumir responsabilidad propia y actuar en consecuencia; (2) renegar de tratados y compromisos internacionales en favor de acuerdos bilaterales buscando beneficiar más a Estados Unidos mediante tácticas intimidatorias, y (3) las políticas fiscales regresivas promoviendo la concentración de la riqueza cada vez más entre los más ricos. Un rasgo interesante es que los que votan por los políticos que abogan por este modelo son los más perjudicados por su aplicación: trabajadores menos calificados y clases medias bajas.

Como decía mi amigo y colega economista Ricardo desde Washington, el siglo XX probablemente se pueda calificar como el de Estados Unidos. En efecto, EE.UU. desempeñó papeles destacados en las dos guerras mundiales; después de la primera guerra mundial, el liderazgo británico se desvaneció llenado ese espacio los Estados Unidos; su modelo de dominación creció en importancia hasta opacar las formas coloniales de dominación de las potencias europeas. Estados Unidos no buscaba la ocupación militar y explotación de los recursos de las colonias, si no buscaba beneficiar los intereses americanos a través de su apertura al comercio, la industria, las finanzas, los ideales políticos, el cine, la música, la radio… En suma EE.UU. buscaba la dominación a través de la extensión de su economía y la propagación del “American Way of Life.”

Después de la Segunda Guerra Mundial el primer desafío al liderazgo americano fue el de la Unión Soviética, produciéndose una rivalidad que llevó a la propagación de dictaduras en el tercer mundo. Estados Unidos optó por apoyar a regímenes amistosos independientemente de que fueran democráticos o no. La rivalidad también se manifestó en guerras y conflictos armados como los de Corea, la rebelión húngara, la revolución cubana, Vietnam, la rebelión checa, la guerra civil en Angola, etcétera. La rivalidad de esta Guerra Fría llevó a la URSS y Estados Unidos al borde del enfrentamiento nuclear.

Con el desmembramiento de la URSS y la caída del muro de Berlín, se vino un periodo de incertidumbre con la aparición de nuevos contendientes a la dominación americana, donde la característica más relevante era que dicha rivalidad se producía en diferentes áreas: más de un país empiezan a competir contra Estados Unidos en el comercio, otros países en las finanzas, algunos más en las industrias punteras, etcétera. En paralelo a este desarrollo aparece otro desafío, el terrorismo, fenómeno que gradualmente se profundiza y extiende a casi todos los países del orbe, cobrando una nueva dimensión a partir del 9 de septiembre de 2001, con el atentado terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York.

Ante estas rivalidades con varios países y grupos de naciones entre los que destaca China, la Unión Europea, India, Rusia, México, los países árabes y otros, Estados Unidos en lugar de fortalecer las instituciones internacionales y el multilateralismo, ha optado por el camino individual de “Estás Conmigo o en Contra Mía.” EE.UU. favorece la visión hacia dentro, reconociendo que ya no es el único país que impone las reglas del juego. Claro, al no existir la rivalidad entre sistemas económicos-políticos, desaparece la necesidad del líder del bloque de los países capitalistas.

Ahora lo que existe es la competencia entre países para llegar primero a los mercados y desarrollar los mejores productos. Ahora existe la necesidad de acuerdos internacionales y enfoques multilaterales para luchar contra el terrorismo y el cambio climático, pero Estados Unidos opta por renegar de sus compromisos internacionales, prefiriendo las negociaciones bilaterales en donde puede intimidar con sus fortalezas para lograr mayores concesiones, sin importar las obligaciones internacionales, ni los costos a terceros.

Bajo la administración de Trump, la política de “Estados Unidos Primero” se empieza a pregonar abiertamente sin cortapisas, usando los enfrentamientos y las tácticas intimidantes en todas las manifestaciones internacionales, como el comercio, los compromisos ecológicos, la inversión, las finanzas, la migración, etcétera. La visión es muy cercana al de la autarquía de varios países en el pasado, que sin lugar a duda traerá –como sucedió en los países que cerraron sus fronteras para proteger sus industrias no competitivas– una pérdida de crecimiento, mayor concentración del ingreso, y disminución del bienestar general.

El gradual abandono del liderazgo americano se verá reflejado en todas las áreas de expresión de las naciones, especialmente en el menor crecimiento en el ingreso per cápita y la menor competitividad de las industrias punteras, las del futuro, en Estados Unidos, así como en el aumento en la inseguridad mundial. El costo para los Estados Unidos se verá reflejado en menores ingresos de los trabajadores, mayor desempleo de la mano de obra de baja calificación, mayores costos para los consumidores y menor competitividad en las industrias de nuevas energías, telecomunicaciones, transporte, sistemas digitales y otras.

Desgraciadamente, si algo nos dice la historia, es que ni con canicas ni palitos se le puede explicar a los neo populistas los beneficios de la cooperación internacional y la apertura económica comercial con el resto del mundo.

Seguramente otras administraciones estadounidenses van a ser más favorables a los compromisos internacionales, buscando su reinserción en la comunidad de naciones. Sin embargo, va a ser difícil que Estados Unidos vuelva a ocupar el liderazgo en las áreas políticas, económicas, industriales, financieras, militares, etc. El mundo de mañana verá nuevos líderes, con la gran amenaza de que uno o varios de estos provengan de China, país con un régimen nada democrático. El futuro será caótico, sobre todo para México, América Latina y los países del tercer mundo que sufrirán más la falta de acuerdos internacionales, aumento del terrorismo y los efectos del cambio climático.

viernes, junio 02, 2017

Cambio Climático... truco para restarle competitividad a EE.UU.

George W. Bush no aceptó en el 2002 el Protocolo de Kioto que mandaba la reducción de las emisiones causantes del efecto invernadero. Ahora, Donald Trump se retira del Acuerdo de París firmado por 194 países, acuerdo que tardó más de dos décadas y considerables esfuerzos para alcanzarse, argumentando que el calentamiento global era un truco inventado por los chinos para hacer menos competitiva a la industria americana.

La ciencia del cambio climático ha avanzado mucho en los últimos años, considerándose que el 99% está sobre bases firmes. El tiempo se está quedando corto para evitar una catástrofe ecológica a escala mundial. Pero, por supuesto, la administración de Trump piensa que sabe más que la comunidad científica y el resto del mundo, dándole el derecho de renegar a sus compromisos internacionales.

Esto me hace recordar aquella frase de que “Para crear se necesitan siglos y Gigantes, pero para destruir tan solo a un enano y un segundo.”

martes, mayo 30, 2017

Una vez más América Latina en la mira de la historia

El reciente fallecimiento del último dictador en la historia de Panamá, Manuel Noriega –o como le decían sus rivales “cara de piña” por las cicatrices del furioso acné que sufrió de joven –me hizo recordar lo que era Panamá bajo ese dictador, un país sumido en la corrupción con una economía destrozada y en franco retroceso, de lo que es ahora 30 años después, una economía pujante con uno de los crecimientos sostenidos más elevados en América Latina.

Noriega nunca fue un personaje fascinante, ni tan siquiera un gobernante carismático, sino tan sólo una figura interesante; durante su administración comenzó la era denominada “narco cleptócracia”, por el notorio narcotráfico y la extendida corrupción. Noriega fue espía de la CIA y socio de los narcotraficantes colombianos, atreviéndose a desafiar a los Estados Unidos, anunciando con machete en mano que Panamá estaba en guerra contra los americanos. Claro, Estados Unidos, ni lento ni perezoso, invadió militarmente a Panamá en diciembre de 1989, derrocando, capturando y encarcelando al dictador, abriendo el paso a una sucesión de gobiernos democráticos que han gobernado al país hasta la actualidad.

América Latina es una de las regiones del mundo con el mayor número de organismos subregionales, tanto políticos como económicos reflejos de un legado bolivariano y de un anhelo de unión de nuestros países. Sin embargo, a pesar de la historia y el deseo romántico de un futuro compartido, no se ha logrado la suma de las sinergias de los países miembros; siempre han ganado los intereses personales de los gobernantes, las ideologías neo populistas y las rivalidades chovinistas. Estos obstáculos trasnochados han generado conflictos bilaterales que han impedido la unificación de criterios y procedimientos, bloqueando los procesos de integración.

Nuestra región ahora enfrenta nuevos retos por la interminable corrupción e infinita ineptitud de varios gobiernos en la región, destacando las situaciones por las que atraviesan Venezuela y Brasil.

A todo latinoamericano le duele ver lo que está pasando en Venezuela, una de las economías que en el pasado tenía uno de los más altos niveles de vida en la región esta ahora sumida en un desastre socioeconómico. Venezuela atraviesa por una crisis humanitaria por falta de alimentos: el 68% de los productos básicos escasean, un tercio de la población come solo dos o menos comidas al día, siete de cada diez venezolanos perdió en promedio 8.7 kilos de peso en el último año. Éste desastre socioeconómico no fue provocado por catástrofes naturales ni por escasez de recursos sino por la ineptitud del gobierno venezolano y la extendida corrupción. En ningún momento el gobierno de Nicolás Maduro ha aceptado responsabilidad por la situación de crisis económica, acusando a los opositores y defendiéndose con ideologías sustentadas en un populismo nacionalista y un neo socialismo trasnochado.

Maduro en sus ansias de mantenerse en el poder ha orquestado un Golpe de Estado al (1) anular al parlamento, (2) constituir un Tribunal Supremo electo de manera inconstitucional, usurpando de facto todas las funciones del parlamento democráticamente elegido, (3) postergar indefinidamente las elecciones, y (4) crear medio millón de milicias pretorianas que no dependen del ministerio de defensa, sino del propio Maduro, milicias cuya figura legal no existe en la constitución. Esto hace recordar los caricaturescos batallones de la dignidad creados por el dictador narcotraficante Manuel Noriega allá en el Panamá de los ochenta, o de los salvajes tonton macoutes del dictador haitiano Papa Doc Duvalier.

En los países democráticos no hay milicias populares sino tan sólo fuerzas armadas profesionales y apolíticas; solamente las fuerzas armadas de una nación pueden custodiar las armas de la patria y por ello se les prohíbe intervenir en la lucha política. En las democracias, la violencia de Estado debe ser independiente de los intereses e ideologías de los gobernantes en turno.

La situación en Venezuela es crítica, la administración de Maduro ha acabado de sumir a Venezuela en una de las crisis más graves de su historia. En el marco de un Estado de Emergencia permanente, no aprobado por la Asamblea Nacional, Maduro ha encarcelado a los líderes de oposición o los ha inhabilitado, postergando indefinidamente el derecho constitucional al voto. Ante el creciente descontento, el gobierno venezolano ha incrementado la represión de los manifestantes por la Guardia Nacional. El costo de la represión ha sido alto, ya van alrededor de 60 muertos en las constantes manifestaciones contra Maduro.

Otro país que está sufriendo los estragos económicos y políticos de la corrupción es Brasil, donde sus habitantes están hartos de que todos sus gobernantes hayan caído presas de la corrupción: el expresidente Lula da Silva, la presidenta destituida Dilma Rousseff y el actual presidente Michel Temer. El presidente está siendo acusado de obstrucción de justicia y cobro de sobornos por el fiscal del Tribunal Supremo, dando a conocer una conversación grabada del empresario Joesley Batista con el presidente Temer, en la cual queda en claro la complicidad para comprar el silencio del expresidente de la Cámara. Dos de los empresarios más poderosos de América Latina, Odebrecht y Batista, están pasando a la historia como los villanos más grandes de Brasil en contubernio con los principales políticos.

No podemos cerrar esta nota sin mencionar lo que está pasando en México con las próximas elecciones en el Estado de México, Coahuila y Nayarit. Las campañas electorales se han distinguido por las acusaciones entre los candidatos, las descalificaciones entre los partidos, y las promesas imposibles de cumplir. Éstas elecciones se están dando bajo un clima de incertidumbre por las políticas del presidente electo Donald Trump, clima que afecta todos los canales económicos como las exportaciones, remesas, inversión extranjera, el clima de negocios y la confianza de los consumidores. Aparte, la inseguridad continúa rampante con los asesinatos de periodistas, robos de combustibles, enfrentamientos de narcotraficantes, pero tranquilos por favor, que ya se abrieron carpetas de investigación…

El sueño bolivariano de una América Latina unida es cada vez más lejano. A la mejor podríamos encaminarnos en esa dirección siempre cuando el proceso de integración fuera independiente de los intereses de los presidentes en turno, de los compromisos de los partidos y de las ideologías de los gobernantes, pero eso es fácil decirse y difícil de lograrse.

Simón Bolívar en 1824 decretó la pena de muerte contra los funcionarios corruptos, teniendo en cuenta que una de las principales causas de los desastres de la República era la escandalosa dilapidación de fondos públicos por algunos funcionarios, decretando que todo funcionario público a quien se le encontrara haber malversado o tomado para sí fondos públicos quedaría sujeto a la pena capital, y aquellos jueces a quienes les competía esta responsabilidad y que en su caso no procedieran conforme a este decreto también serían condenados a la misma pena. Claro, casi 30 años después de la muerte del libertador, sus decretos fueron abolidos por los gobernantes en turno.

No creo que nadie sepa cuál es el destino de América latina, pero sí creo que muchos sabemos cuáles son sus desafíos: combatir la corrupción, disminuir la inseguridad y evitar los abusos de poder.