Sistema se entiende como un conjunto de elementos relacionados entre sí que funcionan como un todo. El concepto se puede concebir como un conjunto de cosas organizadas alrededor de un motivo principal; de tal manera podemos entender palabras derivadas como antisistema o ecosistema. En México el sistema penitenciario parece apuntar por sus resultados a un antisistema, donde las fallas son tantas, incluyendo las fugas de los reos, que parecen ser la regla y no la excepción. La broma del día es si los delincuentes se van escapar por un túnel, saltando un muro, salir caminando por la puerta principal, huir en un helicóptero, o los va a recoger su chofer a las puertas del penal.
En principio, una sociedad construye cárceles para castigar a los criminales, rehabilitarlos y evitar que cuando salgan de prisión vuelvan a delinquir. Sin embargo, las cárceles en México no han servido para lograr estos objetivos. El sistema penitenciario ha sido un escandaloso desastre, en donde el Estado ha sido incapaz de controlar a las autoridades penales, los custodios y menos aún a los presos. Es por ello que la mayoría de los penales en México, desde hace varias décadas atrás, se manejan bajo la figura del autogobierno, en donde los propios presos ejercen el control, administración y manejo del penal, incluyendo a las autoridades y a los custodios. Como resultado, las cárceles son escuelas de criminales, centros de donde se organizan extorsiones y actos criminales, por eso cuando los reos deciden fugarse, tienen la libertad de escoger cómo fugarse.
Ante las vergüenzas públicas de riñas entre prisioneros, motines en los penales, celdas de lujo para presos importantes, y fugas de los reos, las autoridades han sido incapaces de reaccionar de manera efectiva. Los gobiernos federales y estatales se echan la culpa entre ellos… que esa responsabilidad le corresponde a los estados, no a la Federación; que el gobierno federal entrega los recursos, pero los estados no los emplean correctamente; que los dineros se desvían de las asignaciones a las cárceles a otros fines como de construcción de infraestructura, puentes, museos, renta de aviones para los funcionarios estatales y sus familiares.
Lo que es un hecho es que la sobrepoblación en los penales sigue creciendo por encima de la tasa de crecimiento de la población; el número de reos se duplica cada década, sin que los mexicanos se sientan doblemente seguros. En otras palabras, las autoridades responsables (1) emplean mal los recursos penitenciarios (y/o buena parte de estos se los gastan en otros fines), y (2) administran pésimamente mal las cárceles…
Los servicios carcelarios son en promedio de baja calidad, sufriendo de corrupción e impunidad, así como escasez de espacios y condiciones dignas para los prisioneros. Los recursos financieros para el sistema penitenciario son de los más opacos del presupuesto público, y las administraciones penitenciarias en México son de las más ineficientes del sector público. Parece ser que casi todos los gobiernos federales y estatales prefieren usar los recursos asignados para sus cárceles en obras con mayor rentabilidad personal o política... ¡Los panteones y los penales están en el olvido porqué ahí nadie vota!
¿Cuáles pueden ser las soluciones ante un problema que viene de gobierno a gobierno desde hace más de 4 décadas? Al parecer de este columnista, hay dos opciones: la primera, tratar de continuar mejorando la opción pública, y la segunda, trabajar con la iniciativa privada.
La solución pública de que el gobierno continúe manejando los penales en México es más de lo mismo: burocratismo, ineficiencia, corrupción, hacinamiento, sentencias menores, mayores índices de criminalidad y menores índices de readaptación. Todos sabemos que la prioridad de un gobernante es invertir en aquello que le dé un mayor beneficio a su imagen política (y en algunos casos, que le permitan enriquecerse), mejorar los servicios carcelarios es de muy baja prioridad para él.
El desafío es hacer más eficiente al sistema penitenciario y el problema principal no es de falta de recursos, sino del mal manejo de los existentes. Con lo que se tiene, se pueden mejorar las cárceles, hacerlas más humanas, y lograr que en realidad se rehabiliten más prisioneros. Una cárcel debe ser eficiente, no solamente en términos de costos, sino en términos de una readaptación exitosa: (1) reducción de los índices de criminalidad de los reos liberados, y (2) reinsertarse los ex presidiarios en la sociedad como personas productivas.
Si algo nos dice la historia, es que hay algunas funciones que por lógica no deben de ser administradas por el Estado, sino por la sociedad civil; actividades que debían de ser reguladas por los propios ciudadanos, no por los políticos. La opción privada ha venido creciendo desde hace dos décadas en el resto del mundo, concesionándose más y más los servicios carcelarios a los mejores operadores, a empresas privadas especializadas que logran lo mismo que el sector público a menor costo, o logran mejores resultados al mismo costo.
Estudios en Estados Unidos, Reino Unido y Australia indican una reducción de costos por reo encarcelado de hasta 20%. La experiencia internacional indica que la opción privada no sólo reduce costos, sino aumenta la transparencia y reduce la corrupción e impunidad. En México no requerimos gastar más, sino emplear mejor los recursos que actualmente destinamos para el castigo, encarcelación y rehabilitación de los delincuentes.
Aun cuando no se puede confiar plenamente en las cifras, los datos indican que cuesta más de $150 por día mantener a un reo en prisión en promedio en México, costando más que lo que se gasta por día en cada alumno de bachillerato de $115 por estudiante. Aparte, México gasta más en promedio por reo que Chile o Colombia en América latina, obteniendo peores resultados.
Un buen modelo de prisión se asienta en criterios, bases y elementos. Dentro de los criterios, destaca lograr que los reos cuando son liberados se readapten a la sociedad sin volver a delinquir. En cuanto a las bases de un buen modelo de gestión carcelaria están la educación, el trabajo, la salud, el deporte, y el respeto a los derechos humanos. Los elementos de un buen manejo de los penales son (1) personal preparado, (2) uso eficiente de los recursos, (3) despolitización de la gestión penitenciaria, y (4) participación de la sociedad civil en su regulación y evaluación. México desde hace varias décadas no cumple con los mínimos requisitos para un buen modelo de prisión.
Cuando escucho a los amantes del pasado y del populismo demagógico asegurar que una cárcel manejada por burócratas es más humana y eficiente que una cárcel operada por expertos de la sociedad civil, no sé si reír o llorar. Lo importante no es que los operadores sean del sector público o del privado, sino que logren los objetivos de castigar a los criminales y readaptar a los reos liberados… Y eso, eso lo hace mejor el sector privado.
La primera opción privada es la de concesionar el manejo de una prisión a una empresa privada que gane la concesión en una licitación abierta y competitiva, sometiendo su gestión a evaluaciones concurrentes y anuales. El Consejo de Gobierno estaría formado por representantes de la sociedad civil, con un mínimo de participación de los tres niveles de gobierno, los cuales nunca podían constituir mayoría. La segunda opción es licitar al sector privado el financiamiento, construcción y operación de nuevos penales. El gobierno les pagaría un monto por reo equivalente o inferior a lo que actualmente gasta. Los contratos serían de 15 a 25 años. No hay duda de que sería mas eficiente e inclusive mas económico contratar al sector privado para la administración carcelaria. La clave del esquema es seleccionar al operador bajo reglas claras, sin que se preste a ningún tipo de manejos corruptos y se realicen contratos honestos y transparentes. De lo contrario la opción privada puede resulta peor...
En conclusión, los gobiernos en México han fracasado en la administración del sistema penitenciario y seguirán fracasando mientras que los criterios continúen siendo políticos y no socioeconómicos. En otras palabras, los políticos no deberían decidir cómo emplear los recursos para las cárceles, y tampoco deberían ser los responsables de administrar los penales y de auto evaluarse, esas responsabilidades deben de ser de los ciudadanos, o sea, las víctimas potenciales de los criminales.
México es ahora una broma a escala internacional. Lo importante no solamente es el respeto a los derechos humanos de los prisioneros, sino proteger los derechos humanos de la gente. Eso es lo importante, castigar a los delincuentes por sus actos criminales, y proteger a futuras víctimas de las violaciones de reos mal rehabilitados. Un sistema penitenciario debe de romper con el círculo vicioso del crimen-captura-prisión-libertad-crimen… La política carcelaria debe transformar a los criminales en gente honrada y evitar hundirlos más en la delincuencia… Eso, eso no lo está logrando el sistema penitenciario actual.
jueves, marzo 30, 2017
martes, febrero 14, 2017
La locura del rey Trump
Consideré escribir esta nota sobre cualquier otro tema que no fuera el recién inaugurado Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, pero no hay tema alguno que se pueda comparar en interés y actualidad al de Mr. Trump, por lo que aquí me tienen nuevamente escribiendo acerca de este extraño y chocante individuo.
La prestigiada revista inglesa Economist publicó un artículo sobre el manejo de la verdad por Trump, acuñando el término post-verdad que significa una falsedad que de tanto repetirse aparece como la verdad. Post-verdad es aquella declaración errónea basada en las emociones, los temores y las creencias de la gente. El atractivo de la post-verdad proviene de que es más fácil para muchas personas culpar a otros de sus errores, deficiencias, limitaciones y/o problemas que reconocer los tropezones propios y aprender de ellos.
El electorado americano le perdonó a Donald Trump todas las evidencias de mala conducta mientras que castigó a Hillary Clinton por rumores infundados. La campaña presidencial americana probó que los hechos objetivos tienen menor peso relativo en la formación de la opinión pública, que los rumores infundados que suenan verídicos, convirtiendo a Donald Trump en el mejor exponente de la post-verdad… de aquellas afirmaciones que quiere escuchar el común denominador de la gente porque los hace sentir bien aunque no tengan ningún fundamento en la realidad.
Es cierto, en un mundo ideal la política debería basarse en la evidencia, pero si algo nos ha demostrado la victoria de Trump es de que estamos lejos de un mundo ideal. En los regímenes totalitarios la post-verdad es el pan de cada día, pero también en la democracia la post-verdad atrae a grandes mayorías porque son más interesantes y divertidas las valentonadas y acusaciones a las minorías que escuchar y analizar los aburridos hechos.
Con Trump lo remoto dejó de serlo... Los americanos, aun cuando el tiempo los ha suavizado, siempre se han distinguido por ser gritones y prepotentes: los Cowboys de la política internacional. Donald Trump vuelve a implantar ese estilo que explica en su libro El Arte de Negociar, en donde menciona que a los débiles hay que aplastarlos y a los poderosos hay que negociar con ellos. Desde el principio que empezó a blandir su sable contra México, la administración de Peña Nieto dio muestras de debilidad, flaqueza que seguirá explotando porque requiere de victorias, y necesita empezar con un triunfo rápido, contra un adversario fácil, quien sea que este sea, aunque en realidad no sea un contendiente sino tan solamente el amigo débil de la relación.
Es por ello que en la reciente visita del primer ministro canadiense a Washington, Trump manifestó que no tenía problemas con Canadá sino tan sólo con México. Declaraciones que aparentemente alegraron al líder canadiense, quien en ningún momento abogó por México.
Lamento pronosticarle señor primer ministro Justin Trudeau que apenas Trump requiera de otro contrincante para presumir otra victoria, ese contendiente va a ser su país, y usted, quien calificó a Fidel Castro como “una figura más grande que la vida que sirvió a su pueblo durante casi medio siglo”, hubiera estado mejor servido en jugársela como hombrecito con México en lugar de medrosamente olvidar su responsabilidad histórica y geopolítica… “Mr. Trudeau you’re no Fidel Castro.”
Nos tenemos que acostumbrar a que hemos entrado en una nueva etapa en nuestra relación con Estados Unidos, incierta y peligrosa. Estamos solos, Canadá no nos va a apoyar, solamente va velar por sus propios intereses, por eso en el pasado nos ha negado las visas y seguirán haciendo lo que considera en su interés nacional y si eso implica echar a México a los leones para seguir manteniendo su relación especial con Estados Unidos, así lo seguirá haciendo.
Todo lo que se ha dicho de Trump en el pasado ha estado equivocado, tal y como que: no iba a ganar la candidatura, era imposible que llegara a ser presidente, no podía enemistarse con todos los líderes de otros países, no va a iniciar una guerra comercial, no va a invadir México, no va a preparar una guerra contra Irán,… etc. Si de algunas cosas podemos estar seguros, es que con este señor nada está escrito, lo más remoto dejo de serlo para convertirse en la ocurrencia del día, su tweet de la mañana... oigan, cualquier cosa puede suceder.
¿Amenazó Trump a Peña Nieto con invadir a México en su ya famosa charla telefónica? ¡Claro que sí! Conociendo cómo se maneja el dialogo entre los líderes de países después de la Segunda Guerra Mundial, las llamadas telefónicas se respetaban bajo el supuesto de que los líderes podían decirse lo que quisieran, sea cual fuera el tema, para así resolver problemas en lo íntimo y establecer una mayor confianza y cercanía, claro, siempre y cuando las pláticas se mantuvieran confidenciales y en secreto. Fidel Castro, el dictador favorito de Canadá, fue el primero en romper ese pacto de caballeros al sacar a la luz la grabación de la charla que tuvo con Vicente Fox… recuerden el famoso comentario “comes y te vas”.
A Trump le gusta negociar desde una posición de fuerza, por lo que intimida y amenaza a fin de atemorizar y ablandar a sus contrarios. Por supuesto que Donald Trump amenazó a Peña Nieto con enviar tropas americanas a limpiar la frontera, con el argumento de que nuestro ejército no podía. Esa fue la excusa para enviarle a Peña Nieto el mensaje de fondo: “o haces lo que quiero o te hago que lo hagas”. Es por ello que la propia Casa Blanca filtró parte de la conversación a los medios.
La filtración debilitó a Peña Nieto y a México, inclusive algunas fuentes indicaron que nuestro presidente apenas balbuceó algunas tibias respuestas ante la agresividad de Trump. El pacto entre líderes nacionales, obedece a reglas diplomáticas no escritas, que suponen que ambos líderes deben respetar como caballeros. Pero si alguno de ellos (DT) no es caballero, ni sigue las reglas, filtrando parte de la conversación, el otro (EPN) automáticamente está en libertad para dar a conocer la grabación de la conversación en su totalidad... claro, éste otro requiere saber cómo actuar y tener pantalones.
Es infantil pensar que México debe adherirse a las reglas diplomáticas mientras que Trump no lo hace… Con Trump nunca va a funcionar “dar la otra mejilla”, lo que si puede funcionar es, como con todo bully, darle la cara y contestarle con firmeza y dignidad. El gobierno de Peña debía de dar a conocer la grabación de la conversación… que no se hagan locos, por supuesto que presidencia graba las conversaciones.
Las propuestas de que México debe ver hacia el sur, Europa y Asia son válidas hasta cierto punto. Nuestra suerte como país ya está echada, somos cautivos de la geopolítica. México no se puede reinventar lejos de Estados Unidos, siempre hemos sido y seguiremos siendo su vecino del sur. Los flujos humanos, comerciales y financieros podrán disminuir a lo largo del tiempo pero nunca van a desaparecer.
¿Qué pensarían ustedes queridos lectores, o para ser menos optimista, “querido lector”, de una persona que en todas las pláticas lanza una, dos o más mentiras en promedio? Bueno, por supuesto, tratarías de evitarlo, pensando que se trata de un mitómano, de un individuo con problemas mentales. Bueno, ¿qué podemos pensar de un líder nacional que dice que el presidente Barack Obama creó el Estado Islámico, que todos los trabajadores indocumentados de México son narcotraficantes, asesinos, ladrones y violadores, que la tasa de asesinatos en Estados Unidos es una de las más altas de los últimos 50 años (cuando es una de las más bajas desde 1960), etcétera y etcétera? Bueno, lo que seguramente pensaríamos es que se trata de un líder loco, un psicótico peligroso y de cuidado.
Me dio tristeza ver que la marcha anti-Trump del domingo 12 de febrero 2017 no fuera lo que se esperaba, solamente participaron alrededor de 20 mil personas mientras que en la marcha de la inseguridad en la misma ciudad de México participaron cerca de un millón de participantes. A muchos de nosotros nos cuesta trabajo interpretar esta falta de interés por parte de nuestros compatriotas ante el inmenso reto que representa el actual presidente de los Estados Unidos.
¿Cuáles pudieron haber sido las razones de que dicha marcha fuera tan raquítica? Hablando con varios amigos parece ser que hubo descalificaciones, protagonismos y rivalidades que limitaron la participación ciudadana. Un grupo, por muy meritorias que sean sus causas, trató de arrebatar el liderazgo proponiendo no solamente protestar contra Trump, sino también contra Peña Nieto, la corrupción y otras causas. Las invitaciones a participar en la marcha no mencionaban que era una marcha anti-Trump. Algunas personas prefirieron no participar ante el temor de que los fueran a identificar y fichar en la embajada americana y no pudieran entrar a los Estados Unidos, Algunos políticos, entre otros Andrés Manuel López Obrador, descalificaron la marcha. En otras palabras, querido lector, está magnífica propuesta para manifestarnos ante un enemigo en común fracasó por el síndrome del cangrejo…
“La cubeta de los cangrejos no-mexicanos se tapa porque si no, un cangrejo se monta sobre los otros, hasta que llega arriba y ayuda a los demás salir de la cubeta. La cubeta de los cangrejos mexicanos no es necesario taparla, porque si uno intenta subir, los demás lo jalan abajo y ninguno alcanza a salir de la cubeta.”
La prestigiada revista inglesa Economist publicó un artículo sobre el manejo de la verdad por Trump, acuñando el término post-verdad que significa una falsedad que de tanto repetirse aparece como la verdad. Post-verdad es aquella declaración errónea basada en las emociones, los temores y las creencias de la gente. El atractivo de la post-verdad proviene de que es más fácil para muchas personas culpar a otros de sus errores, deficiencias, limitaciones y/o problemas que reconocer los tropezones propios y aprender de ellos.
El electorado americano le perdonó a Donald Trump todas las evidencias de mala conducta mientras que castigó a Hillary Clinton por rumores infundados. La campaña presidencial americana probó que los hechos objetivos tienen menor peso relativo en la formación de la opinión pública, que los rumores infundados que suenan verídicos, convirtiendo a Donald Trump en el mejor exponente de la post-verdad… de aquellas afirmaciones que quiere escuchar el común denominador de la gente porque los hace sentir bien aunque no tengan ningún fundamento en la realidad.
Es cierto, en un mundo ideal la política debería basarse en la evidencia, pero si algo nos ha demostrado la victoria de Trump es de que estamos lejos de un mundo ideal. En los regímenes totalitarios la post-verdad es el pan de cada día, pero también en la democracia la post-verdad atrae a grandes mayorías porque son más interesantes y divertidas las valentonadas y acusaciones a las minorías que escuchar y analizar los aburridos hechos.
Con Trump lo remoto dejó de serlo... Los americanos, aun cuando el tiempo los ha suavizado, siempre se han distinguido por ser gritones y prepotentes: los Cowboys de la política internacional. Donald Trump vuelve a implantar ese estilo que explica en su libro El Arte de Negociar, en donde menciona que a los débiles hay que aplastarlos y a los poderosos hay que negociar con ellos. Desde el principio que empezó a blandir su sable contra México, la administración de Peña Nieto dio muestras de debilidad, flaqueza que seguirá explotando porque requiere de victorias, y necesita empezar con un triunfo rápido, contra un adversario fácil, quien sea que este sea, aunque en realidad no sea un contendiente sino tan solamente el amigo débil de la relación.
Es por ello que en la reciente visita del primer ministro canadiense a Washington, Trump manifestó que no tenía problemas con Canadá sino tan sólo con México. Declaraciones que aparentemente alegraron al líder canadiense, quien en ningún momento abogó por México.
Lamento pronosticarle señor primer ministro Justin Trudeau que apenas Trump requiera de otro contrincante para presumir otra victoria, ese contendiente va a ser su país, y usted, quien calificó a Fidel Castro como “una figura más grande que la vida que sirvió a su pueblo durante casi medio siglo”, hubiera estado mejor servido en jugársela como hombrecito con México en lugar de medrosamente olvidar su responsabilidad histórica y geopolítica… “Mr. Trudeau you’re no Fidel Castro.”
Nos tenemos que acostumbrar a que hemos entrado en una nueva etapa en nuestra relación con Estados Unidos, incierta y peligrosa. Estamos solos, Canadá no nos va a apoyar, solamente va velar por sus propios intereses, por eso en el pasado nos ha negado las visas y seguirán haciendo lo que considera en su interés nacional y si eso implica echar a México a los leones para seguir manteniendo su relación especial con Estados Unidos, así lo seguirá haciendo.
Todo lo que se ha dicho de Trump en el pasado ha estado equivocado, tal y como que: no iba a ganar la candidatura, era imposible que llegara a ser presidente, no podía enemistarse con todos los líderes de otros países, no va a iniciar una guerra comercial, no va a invadir México, no va a preparar una guerra contra Irán,… etc. Si de algunas cosas podemos estar seguros, es que con este señor nada está escrito, lo más remoto dejo de serlo para convertirse en la ocurrencia del día, su tweet de la mañana... oigan, cualquier cosa puede suceder.
¿Amenazó Trump a Peña Nieto con invadir a México en su ya famosa charla telefónica? ¡Claro que sí! Conociendo cómo se maneja el dialogo entre los líderes de países después de la Segunda Guerra Mundial, las llamadas telefónicas se respetaban bajo el supuesto de que los líderes podían decirse lo que quisieran, sea cual fuera el tema, para así resolver problemas en lo íntimo y establecer una mayor confianza y cercanía, claro, siempre y cuando las pláticas se mantuvieran confidenciales y en secreto. Fidel Castro, el dictador favorito de Canadá, fue el primero en romper ese pacto de caballeros al sacar a la luz la grabación de la charla que tuvo con Vicente Fox… recuerden el famoso comentario “comes y te vas”.
A Trump le gusta negociar desde una posición de fuerza, por lo que intimida y amenaza a fin de atemorizar y ablandar a sus contrarios. Por supuesto que Donald Trump amenazó a Peña Nieto con enviar tropas americanas a limpiar la frontera, con el argumento de que nuestro ejército no podía. Esa fue la excusa para enviarle a Peña Nieto el mensaje de fondo: “o haces lo que quiero o te hago que lo hagas”. Es por ello que la propia Casa Blanca filtró parte de la conversación a los medios.
La filtración debilitó a Peña Nieto y a México, inclusive algunas fuentes indicaron que nuestro presidente apenas balbuceó algunas tibias respuestas ante la agresividad de Trump. El pacto entre líderes nacionales, obedece a reglas diplomáticas no escritas, que suponen que ambos líderes deben respetar como caballeros. Pero si alguno de ellos (DT) no es caballero, ni sigue las reglas, filtrando parte de la conversación, el otro (EPN) automáticamente está en libertad para dar a conocer la grabación de la conversación en su totalidad... claro, éste otro requiere saber cómo actuar y tener pantalones.
Es infantil pensar que México debe adherirse a las reglas diplomáticas mientras que Trump no lo hace… Con Trump nunca va a funcionar “dar la otra mejilla”, lo que si puede funcionar es, como con todo bully, darle la cara y contestarle con firmeza y dignidad. El gobierno de Peña debía de dar a conocer la grabación de la conversación… que no se hagan locos, por supuesto que presidencia graba las conversaciones.
Las propuestas de que México debe ver hacia el sur, Europa y Asia son válidas hasta cierto punto. Nuestra suerte como país ya está echada, somos cautivos de la geopolítica. México no se puede reinventar lejos de Estados Unidos, siempre hemos sido y seguiremos siendo su vecino del sur. Los flujos humanos, comerciales y financieros podrán disminuir a lo largo del tiempo pero nunca van a desaparecer.
¿Qué pensarían ustedes queridos lectores, o para ser menos optimista, “querido lector”, de una persona que en todas las pláticas lanza una, dos o más mentiras en promedio? Bueno, por supuesto, tratarías de evitarlo, pensando que se trata de un mitómano, de un individuo con problemas mentales. Bueno, ¿qué podemos pensar de un líder nacional que dice que el presidente Barack Obama creó el Estado Islámico, que todos los trabajadores indocumentados de México son narcotraficantes, asesinos, ladrones y violadores, que la tasa de asesinatos en Estados Unidos es una de las más altas de los últimos 50 años (cuando es una de las más bajas desde 1960), etcétera y etcétera? Bueno, lo que seguramente pensaríamos es que se trata de un líder loco, un psicótico peligroso y de cuidado.
Me dio tristeza ver que la marcha anti-Trump del domingo 12 de febrero 2017 no fuera lo que se esperaba, solamente participaron alrededor de 20 mil personas mientras que en la marcha de la inseguridad en la misma ciudad de México participaron cerca de un millón de participantes. A muchos de nosotros nos cuesta trabajo interpretar esta falta de interés por parte de nuestros compatriotas ante el inmenso reto que representa el actual presidente de los Estados Unidos.
¿Cuáles pudieron haber sido las razones de que dicha marcha fuera tan raquítica? Hablando con varios amigos parece ser que hubo descalificaciones, protagonismos y rivalidades que limitaron la participación ciudadana. Un grupo, por muy meritorias que sean sus causas, trató de arrebatar el liderazgo proponiendo no solamente protestar contra Trump, sino también contra Peña Nieto, la corrupción y otras causas. Las invitaciones a participar en la marcha no mencionaban que era una marcha anti-Trump. Algunas personas prefirieron no participar ante el temor de que los fueran a identificar y fichar en la embajada americana y no pudieran entrar a los Estados Unidos, Algunos políticos, entre otros Andrés Manuel López Obrador, descalificaron la marcha. En otras palabras, querido lector, está magnífica propuesta para manifestarnos ante un enemigo en común fracasó por el síndrome del cangrejo…
“La cubeta de los cangrejos no-mexicanos se tapa porque si no, un cangrejo se monta sobre los otros, hasta que llega arriba y ayuda a los demás salir de la cubeta. La cubeta de los cangrejos mexicanos no es necesario taparla, porque si uno intenta subir, los demás lo jalan abajo y ninguno alcanza a salir de la cubeta.”
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jueves, febrero 02, 2017
Trump... Y sigue la mata dando
Con Trump lo remoto dejó de serlo...
Los americanos, aun cuando el tiempo los ha suavizado, siempre se han distinguido por gritones y prepotentes: los Cowboys de la política internacional. Donald Trump vuelve a implantar ese estilo que explica en su libro El Arte de Negociar, en donde menciona que a los débiles hay que aplastarlos y con los poderosos hay que negociar. Desde el principio que empezó a blandir su sable contra México, la administración de Peña Nieto ha dado muestras de debilidad, debilidad que sigue y seguirá explotando porque requiere una victoria rápida contra un enemigo supuesto, aunque en realidad no sea un enemigo sino tan solamente el amigo débil de la relación.
Nos tenemos que acostumbrar a que el mundo ha entrado a una nueva etapa, incierta y peligrosa. Todo lo que se ha dicho de Trump ha estado equivocado, tal y como que: no iba a ganar la candidatura, era imposible que llegara a ser presidente, no podía enemistarse con todos los líderes de otros países, no va a iniciar una guerra comercial, no va a invadir México, no va a preparar una guerra contra Irán,… etc. Si de algunas cosas podemos estar seguros, es que con este señor nada está escrito, lo más remoto deja de ser remoto y cualquier cosa puede suceder.
¿Amenazó Trump a Peña Nieto con invadir a México?
¡Claro que sí!
Conociendo cómo se manejaba el dialogo entre los líderes de países después de la Segunda Guerra Mundial, las llamadas telefónicas se respetaban bajo el supuesto de que los líderes podían decirse lo que quisieran, sea cual fuere el tema y tono de la discusión, para así resolver problemas en lo íntimo y establecer una mayor cercanía, claro, siempre y cuando las pláticas se mantuvieran confidenciales y en secreto. Fidel Castro fue el primero en romper ese pacto de caballeros al sacar a la luz la grabación de la charla que tuvo con Vicente Fox, recuerden el famoso comentario “comes y te vas”.
A Trump le gusta negociar desde una posición de fuerza, por lo que amedrenta y amenaza a fin de atemorizar y ablandar a sus contrarios. Si, si creo que Donald Trump amenazó a nuestro presidente con enviar a su ejército a limpiar la frontera, con el argumento de que el nuestro no podía. Esa fue la excusa para advertirle a nuestro gobierno el objetivo de fondo: “o haces lo que quiero o te obligó”. Es por ello que la propia Casa Blanca dio a conocer veladamente parte de esa conversación entre Trump y EPN.
Esa filtración debilitó a Peña Nieto que, algunas fuentes informaron, durante la plática telefónica apenas balbuceó algunas respuestas ante la agresión de Trump. El pacto de caballeros entre dos líderes nacionales, obedece a reglas diplomáticas no escritas, que suponen ambos presidentes deben respetar. Pero si uno de ellos no sigue las reglas, y filtra parte de la conversación, el otro automáticamente esta en libertad de dar a conocer la grabación entera de la conversación. Es infantil pensar que México debe adherirse a las reglas diplomáticas mientras que Trump no lo hace.
Hay que recordar que antes de la Segunda Guerra Mundial –mientras la mayoría de los líderes occidentales llamaban a la calma y a la diplomacia– Hitler se aprovechó para hacer lo que quería, empezando con invadir a Polonia.
La única respuesta sensata a las amenazas y juegos de Trump es contestarle con firmeza e inteligencia, dando a conocer la conversación entre ambos mandatarios.
Comisión ciudadana anticorrupción
Donald Trump nos brinda una oportunidad para enmendar el rumbo de México. La unión espontánea que se dio entre los mexicanos ante las declaraciones y acciones del presidente americano, son tan sólo una muestra de la fuerza moral y patriótica de nuestros connacionales. Dentro de los pasos siguientes, estarían (1) la creación de un organismo anticorrupción que fuera independiente y autónomo del ejecutivo, legislativo y judicial, (2) establecer pactos y acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales, (3) estimular y apoyar la creación de algunas industrias punteras tales como nuestra propia marca de automóviles, aviones, computadoras, celulares, entre otras ya sea por nosotros mismos o en asociación con otros países regionales como Brasil, Colombia, Chile, Argentina u otros, (4) crear un organismo de planificación, apoyo y estímulo a nuestras universidades e institutos de alta tecnología para el desarrollo de la enseñanza e investigación en inteligencia artificial, robótica, nuevas tecnologías, entre otras.
Todo lo que se ha intentado desde la revolución hasta nuestros días para disminuir, controlar y penalizar la corrupción e impunidad no ha resultado. Lo único que mantuvo la corrupción dentro de parámetros razonables fue el presidencialismo, el temor al todopoderoso presidente. Con la apertura democrática y el cambio, la corrupción e impunidad se volvieron rampantes y se perdió todo tipo de control formal e informal para manejarlas.
Lo único que puede hacer es seguir intentando con nuevos mecanismos o modificando los existentes, organismos independientes de los tres poderes, autónomos del presupuesto del Estado y con autoridad de investigar, apresar y enjuiciar. Se preguntarán, ¿cómo puede ser eso?
Bueno, la propuesta es crear una comisión anticorrupción de ciudadanos ilustres nombrados por un jurado internacional, sin ligas con los tres poderes de la unión. Ese es un mecanismo propuesto por organismos internacionales para países emergentes y del tercer mundo en algunos sectores difíciles. Es tan sólo una propuesta, pero puede haber muchas otras. Seguramente alguna de ellas funcionará mejor que otras, o a la mejor varias de ellas funcionarán en diferentes puntos del tiempo. Lo importante es seguir intentando, despolitizando y evitando la influencia gubernamental en las investigaciones y fallos de esta comisión anticorrupción.
Esto disminuiría la burocracia, desapareciendo los organismos que no sirven y constituyendo uno más efectivo que probablemente si pueda funcionar.
¿Negociaciones de Slim con armadoras Chinas y Japonesas?
El esfuerzo de Carlos Slim y otros empresarios mexicanos para construir puentes con otras naciones, deberían ser parte de esa estrategia nacional de estímulo a la economía en sus nuevas direcciones. El rol del gobierno en esta estrategia debería solamente de ser de estímulo y apoyo, en ningún momento debería de tratar de convertirse en empresario. En la economía del futuro debemos evitar crear monstruos como los creados en el pasado que son difíciles de limpiar y mejorar, que en lugar de empujar hacia delante la economía, la retrasan por corrupción, ineficiencias y subsidios.
Los americanos, aun cuando el tiempo los ha suavizado, siempre se han distinguido por gritones y prepotentes: los Cowboys de la política internacional. Donald Trump vuelve a implantar ese estilo que explica en su libro El Arte de Negociar, en donde menciona que a los débiles hay que aplastarlos y con los poderosos hay que negociar. Desde el principio que empezó a blandir su sable contra México, la administración de Peña Nieto ha dado muestras de debilidad, debilidad que sigue y seguirá explotando porque requiere una victoria rápida contra un enemigo supuesto, aunque en realidad no sea un enemigo sino tan solamente el amigo débil de la relación.
Nos tenemos que acostumbrar a que el mundo ha entrado a una nueva etapa, incierta y peligrosa. Todo lo que se ha dicho de Trump ha estado equivocado, tal y como que: no iba a ganar la candidatura, era imposible que llegara a ser presidente, no podía enemistarse con todos los líderes de otros países, no va a iniciar una guerra comercial, no va a invadir México, no va a preparar una guerra contra Irán,… etc. Si de algunas cosas podemos estar seguros, es que con este señor nada está escrito, lo más remoto deja de ser remoto y cualquier cosa puede suceder.
¿Amenazó Trump a Peña Nieto con invadir a México?
¡Claro que sí!
Conociendo cómo se manejaba el dialogo entre los líderes de países después de la Segunda Guerra Mundial, las llamadas telefónicas se respetaban bajo el supuesto de que los líderes podían decirse lo que quisieran, sea cual fuere el tema y tono de la discusión, para así resolver problemas en lo íntimo y establecer una mayor cercanía, claro, siempre y cuando las pláticas se mantuvieran confidenciales y en secreto. Fidel Castro fue el primero en romper ese pacto de caballeros al sacar a la luz la grabación de la charla que tuvo con Vicente Fox, recuerden el famoso comentario “comes y te vas”.
A Trump le gusta negociar desde una posición de fuerza, por lo que amedrenta y amenaza a fin de atemorizar y ablandar a sus contrarios. Si, si creo que Donald Trump amenazó a nuestro presidente con enviar a su ejército a limpiar la frontera, con el argumento de que el nuestro no podía. Esa fue la excusa para advertirle a nuestro gobierno el objetivo de fondo: “o haces lo que quiero o te obligó”. Es por ello que la propia Casa Blanca dio a conocer veladamente parte de esa conversación entre Trump y EPN.
Esa filtración debilitó a Peña Nieto que, algunas fuentes informaron, durante la plática telefónica apenas balbuceó algunas respuestas ante la agresión de Trump. El pacto de caballeros entre dos líderes nacionales, obedece a reglas diplomáticas no escritas, que suponen ambos presidentes deben respetar. Pero si uno de ellos no sigue las reglas, y filtra parte de la conversación, el otro automáticamente esta en libertad de dar a conocer la grabación entera de la conversación. Es infantil pensar que México debe adherirse a las reglas diplomáticas mientras que Trump no lo hace.
Hay que recordar que antes de la Segunda Guerra Mundial –mientras la mayoría de los líderes occidentales llamaban a la calma y a la diplomacia– Hitler se aprovechó para hacer lo que quería, empezando con invadir a Polonia.
La única respuesta sensata a las amenazas y juegos de Trump es contestarle con firmeza e inteligencia, dando a conocer la conversación entre ambos mandatarios.
Comisión ciudadana anticorrupción
Donald Trump nos brinda una oportunidad para enmendar el rumbo de México. La unión espontánea que se dio entre los mexicanos ante las declaraciones y acciones del presidente americano, son tan sólo una muestra de la fuerza moral y patriótica de nuestros connacionales. Dentro de los pasos siguientes, estarían (1) la creación de un organismo anticorrupción que fuera independiente y autónomo del ejecutivo, legislativo y judicial, (2) establecer pactos y acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales, (3) estimular y apoyar la creación de algunas industrias punteras tales como nuestra propia marca de automóviles, aviones, computadoras, celulares, entre otras ya sea por nosotros mismos o en asociación con otros países regionales como Brasil, Colombia, Chile, Argentina u otros, (4) crear un organismo de planificación, apoyo y estímulo a nuestras universidades e institutos de alta tecnología para el desarrollo de la enseñanza e investigación en inteligencia artificial, robótica, nuevas tecnologías, entre otras.
Todo lo que se ha intentado desde la revolución hasta nuestros días para disminuir, controlar y penalizar la corrupción e impunidad no ha resultado. Lo único que mantuvo la corrupción dentro de parámetros razonables fue el presidencialismo, el temor al todopoderoso presidente. Con la apertura democrática y el cambio, la corrupción e impunidad se volvieron rampantes y se perdió todo tipo de control formal e informal para manejarlas.
Lo único que puede hacer es seguir intentando con nuevos mecanismos o modificando los existentes, organismos independientes de los tres poderes, autónomos del presupuesto del Estado y con autoridad de investigar, apresar y enjuiciar. Se preguntarán, ¿cómo puede ser eso?
Bueno, la propuesta es crear una comisión anticorrupción de ciudadanos ilustres nombrados por un jurado internacional, sin ligas con los tres poderes de la unión. Ese es un mecanismo propuesto por organismos internacionales para países emergentes y del tercer mundo en algunos sectores difíciles. Es tan sólo una propuesta, pero puede haber muchas otras. Seguramente alguna de ellas funcionará mejor que otras, o a la mejor varias de ellas funcionarán en diferentes puntos del tiempo. Lo importante es seguir intentando, despolitizando y evitando la influencia gubernamental en las investigaciones y fallos de esta comisión anticorrupción.
Esto disminuiría la burocracia, desapareciendo los organismos que no sirven y constituyendo uno más efectivo que probablemente si pueda funcionar.
¿Negociaciones de Slim con armadoras Chinas y Japonesas?
El esfuerzo de Carlos Slim y otros empresarios mexicanos para construir puentes con otras naciones, deberían ser parte de esa estrategia nacional de estímulo a la economía en sus nuevas direcciones. El rol del gobierno en esta estrategia debería solamente de ser de estímulo y apoyo, en ningún momento debería de tratar de convertirse en empresario. En la economía del futuro debemos evitar crear monstruos como los creados en el pasado que son difíciles de limpiar y mejorar, que en lugar de empujar hacia delante la economía, la retrasan por corrupción, ineficiencias y subsidios.
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jueves, enero 26, 2017
Peña Nieto cancela su visita a Washington… ¡Qué bueno!
En esta ocasión el Presidente tomó en cuenta el sentir nacional y canceló su visita a Washington, bien hecho Señor Presidente, aprendió la lección. Otra sería ahora su popularidad si también hubiera consultado a la nación antes de extenderle la invitación a venir a México al magnate americano.
Tal y como varios de nosotros hemos venido diciendo, la relación con el ahora presidente de Estados Unidos no se va a suavizar ni vamos a ser sus cuates; de lo que sí vamos a estar seguros, es que nos va a seguir abusando y tratando de sacar provecho, puesto que nos ve como a un vecino débil, de poca consecuencia, y a quien se le puede empujar con impunidad.
El señor Trump requiere de una presa fácil a quien ganarle para aumentar su popularidad y liderazgo con sus connacionales chovinistas y racistas en Estados Unidos, y a identificado a México como esa presa fácil.
No nos queda de otra que cerrar filas, por lo que vi con beneplácito que así lo hicieron la mayoría de nuestros políticos, incluyendo a Andrés Manuel López obrador. Peña Nieto simplemente no podía ir a Estados Unidos para que le tendieran una emboscada y someterse a un trato humillante. Oigan, el Tratado de Libre Comercio no se va a negociar, se va a terminar.
El argumento de Trump que Estados Unidos pierde con México al tener un déficit comercial de 60,000 millones de dólares es ridículo, por varias razones. En primer lugar, muchas de las exportaciones Mexicanas a Estados Unidos son productos acabados de empresas americanas que exportan al resto del mundo donde EU tiene superávit comercial, donde las empresas americanas son más competitivas al lograr menores precios al producir sus mercancías en México donde los costos de mano de obra e infraestructura son más baratos que en Estados Unidos. El 40% del contenido de nuestras exportaciones a Estados Unidos es americano por la sencilla razón de que son parte de la cadena de valor integrada entre ambos países, constituyendo una alianza que nos beneficia a ambos. Si las compañías americanas produjeran todo en Estados Unidos, perderían 10 veces más con el resto del mundo por sus altos precios de lo que se ahorrarían al cerrar la frontera con México.
En segundo lugar, cuando se toman en conjunto los movimientos de mercancías y de capital en la balanza de pagos entre los dos países, Estados Unidos tiene un superávit con México por las remesas de las utilidades de los inversionistas americanos a Estados Unidos, incluyendo las ganancias de las compañías exportadoras y los bancos, entre otros.
En tercer lugar, México es una presa más fácil que China, nación con la cual tiene un déficit comercial cinco veces mayor que con México, cuyas exportaciones tan sólo alcanzan el 4% de contenido americano y donde también China tienen superávit en la balanza de capital. Como en la escuela, el primer día de clases, el bully va detrás del más débil (México) para establecer su reputación, no contra el segundo (China) o el tercero más fuerte (Europa).
"La ropa sucia se lava en casa", ante el exterior tenemos que presentar una cara unida, especialmente si el presidente toma en cuenta el sentimiento nacional. Con Estados Unidos, como país vecino, México siempre negociará con respeto y en igualdad de circunstancias, pero, con el señor Donald Trump, como Bully, México y sus representantes tendrán que responder a sus insultos, su doble lenguaje y su “buen y malo policía” con dignidad y valentía.
Señores, nos estamos jugando el honor nacional.
El señor Trump requiere de una presa fácil a quien ganarle para aumentar su popularidad y liderazgo con sus connacionales chovinistas y racistas en Estados Unidos, y a identificado a México como esa presa fácil.
No nos queda de otra que cerrar filas, por lo que vi con beneplácito que así lo hicieron la mayoría de nuestros políticos, incluyendo a Andrés Manuel López obrador. Peña Nieto simplemente no podía ir a Estados Unidos para que le tendieran una emboscada y someterse a un trato humillante. Oigan, el Tratado de Libre Comercio no se va a negociar, se va a terminar.
El argumento de Trump que Estados Unidos pierde con México al tener un déficit comercial de 60,000 millones de dólares es ridículo, por varias razones. En primer lugar, muchas de las exportaciones Mexicanas a Estados Unidos son productos acabados de empresas americanas que exportan al resto del mundo donde EU tiene superávit comercial, donde las empresas americanas son más competitivas al lograr menores precios al producir sus mercancías en México donde los costos de mano de obra e infraestructura son más baratos que en Estados Unidos. El 40% del contenido de nuestras exportaciones a Estados Unidos es americano por la sencilla razón de que son parte de la cadena de valor integrada entre ambos países, constituyendo una alianza que nos beneficia a ambos. Si las compañías americanas produjeran todo en Estados Unidos, perderían 10 veces más con el resto del mundo por sus altos precios de lo que se ahorrarían al cerrar la frontera con México.
En segundo lugar, cuando se toman en conjunto los movimientos de mercancías y de capital en la balanza de pagos entre los dos países, Estados Unidos tiene un superávit con México por las remesas de las utilidades de los inversionistas americanos a Estados Unidos, incluyendo las ganancias de las compañías exportadoras y los bancos, entre otros.
En tercer lugar, México es una presa más fácil que China, nación con la cual tiene un déficit comercial cinco veces mayor que con México, cuyas exportaciones tan sólo alcanzan el 4% de contenido americano y donde también China tienen superávit en la balanza de capital. Como en la escuela, el primer día de clases, el bully va detrás del más débil (México) para establecer su reputación, no contra el segundo (China) o el tercero más fuerte (Europa).
"La ropa sucia se lava en casa", ante el exterior tenemos que presentar una cara unida, especialmente si el presidente toma en cuenta el sentimiento nacional. Con Estados Unidos, como país vecino, México siempre negociará con respeto y en igualdad de circunstancias, pero, con el señor Donald Trump, como Bully, México y sus representantes tendrán que responder a sus insultos, su doble lenguaje y su “buen y malo policía” con dignidad y valentía.
Señores, nos estamos jugando el honor nacional.
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viernes, enero 20, 2017
La segunda noche triste
Día y noche tristes no sólo para México y el mundo, sino especialmente para Estados Unidos que, a pesar de tener una de las democracias más antiguas del planeta, eligió a la presidencia a un fascista que pone en riesgo todo lo que se ha logrado en los últimos 170 años en el mundo, en especial después de la segunda guerra mundial. Las palabras de Trump en su discurso de inauguración de que “América primero”, me hizo recordar la frase de Hitler de que “Nadie antes que Alemania”. Vamos a vivir en un mundo en donde tendremos nuevamente que luchar por la libertad que va costar, como dijo Winston Churchill, “sangre, sudor y lágrimas” que desgraciadamente van a ser, en primer lugar, de los mexicanos. Si nuestro bien común y el ideal de alcanzar un mejor país, no han podido llevarnos a alcanzar un México sin corrupción y más equitativo, a la mejor lo podamos lograr uniéndonos ante un enemigo común... Requerimos la unidad para responder con dignidad, contundencia e inteligencia los muchos desafíos, vejaciones y abusos que vamos a enfrentar durante los años venideros.
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viernes, enero 13, 2017
Trump, dime cuando, cuando, cuando…
Ya es un hecho, el 20 de enero de 2017 el empresario de bienes raíces acérrimo enemigo de México Donald Trump ocupará la silla presidencial de la nación más poderosa del mundo. La noción de que su postura hacia México se va suavizar una vez que llegue a ser Presidente es infantil puesto que si Trump ha dado muestras de algo, es su consistencia en cuanto a su animadversión a México. En efecto, consistentemente ha hablado de la deportación de los mexicanos indocumentados, la renegociación del Tratado de Libre Comercio y la construcción del muro. Esta antipatía contra México proviene de una ridícula creencia del magnate que México se aprovecha de los Estados Unidos, pareciéndosele olvidar de que Estados Unidos se quedó con más del 50% del territorio nacional y que históricamente Estados Unidos se ha beneficiado más de la relación bilateral. La única constante entre Estados Unidos y México ha sido la asimetría de poder.
Llega Trump en uno de los peores momentos para México, con una presidencia desacreditada y un presidente al que le importan más sus amigos que el sentir de la gente. Las críticas que se presentaron después de la inoportuna y desatinada visita del candidato republicano a México –que desembocaron en la salida del gabinete de Luis Videgaray– fueron hechas a un lado y se vuelve a nombrar al desprestigiado Videgaray Secretario de Relaciones Exteriores, responsable precisamente del área donde cometió su error garrafal. Algunos ingenuos piensan que este nombramiento es una hábil y maquiavélica maniobra debido a la cercanía de Videgaray con el yerno de Trump, pero de nada le va a servir tal amistad, en todo caso, lo hará más dócil ante los intereses estadounidenses.
Lo único que le podría servir a México para enfrentar las medidas vejatorias de Trump sería que todo el país presentara un frente común, respondiendo cada medida contra México con otra medida equivalente contra Estados Unidos. Basta citar que cuando Estados Unidos impidió la entrada de chóferes mexicanos a Estados Unidos en el 2009 para proteger los empleos de los chóferes americanos, México impuso gravámenes a 100 importaciones americanas, entre ellas las fresas, árboles de navidad y otros productos. Eso causó revuelo en los círculos políticos de nuestro país vecino. Pero, México ahora está muy lejos de poderse unir ante funcionarios y gobernantes tan descarados, desprestigiados y carentes de todo liderazgo.
El reciente aumento de los precios de las gasolinas causó una explosión social llevando a amplios segmentos de la población a un comportamiento animal de rapiña, saqueos y robos injustificados, incluyendo seis muertos y varios heridos. Familias enteras salieron a las calles a robar como bestias tiendas de autoservicio, centros comerciales y cualquier negocio de donde pudieran llevarse algo. Desafortunadamente con ese tipo de acciones no les estaban haciendo daño a los políticos corruptos sino se estaban haciendo daño a ellos mismos, a la misma sociedad de la que forman parte.
La eliminación del subsidio a las gasolinas cayó como un balde de agua fría sobre un pueblo molesto y enojado por la inseguridad, la descontrolada corrupción y los constantes abusos de sus gobernantes. El subsecuente Acuerdo para el Fortalecimiento Económico es tan sólo una lista de promesas y expectativas anunciadas con el fin de dar la impresión que el gobierno está protegiendo la economía familiar, pero es simple retórica.
Si la gente viera a gobernantes y funcionarios honrados trabajando en pos de los intereses ciudadanos, y si la gente viera el buen uso de sus impuestos probablemente su reacción hubiera sido menos negativa. Pero lo que ven son robos y despilfarros de los funcionarios y gobernantes, legisladores que se autorizan ellos mismos un bono de fin de año, amplias zonas del país sin seguridad, una carísima línea del Metro que no sirvió, calles llenas de baches, escuelas para sus hijos sin mobiliario, etc.
Hasta ahora el efecto Donald Trump ha sido tenue, tales como la devaluación de nuestra moneda, el aumento de las tasas de interés para fortalecer el peso, el alto a la inversión de algunas compañías americanas en México. Pero, cuando llegue Trump al poder los impactos sobre la economía, la sociedad y la política mexicana van a ser más fuertes y variados. Para empezar, la expectativa de crecimiento para el 2017 se ha tenido que revisar a la baja pasando de 2.3 por ciento al 1.2 por ciento. En cuanto a la inflación, difícilmente se logrará la meta del Banco de México de una inflación del 3%, una estimación más realista es entre el 5 y el 6% para el 2017.
Si Trump continúa con su campaña antimexicana, nuestro país entrara en una fuerte depresión económica, política y social. Seguramente las consecuencias negativas no solamente las va sufrir México, sino también en buena medida las va experimentar los Estados Unidos, siguiendo la máxima de que cuando una puerta se cierra una ventana se abre, y ahora podríamos decir, que cuando se levanta un muro se escarba un túnel.
Dime cuándo tú vendrás… Pero la más grande amenaza va a ser la reacción de los votantes mexicanos que elegirán en 2018 a Andrés Manuel López Obrador como el próximo presidente de México, lo cual empujaría más atrás y sumiría más hondo al país, implementando políticas y medidas nacionalistas y populistas ampliamente probadas por la historia como desastrosas y la manera más segura para reducir el bienestar nacional.
Llega Trump en uno de los peores momentos para México, con una presidencia desacreditada y un presidente al que le importan más sus amigos que el sentir de la gente. Las críticas que se presentaron después de la inoportuna y desatinada visita del candidato republicano a México –que desembocaron en la salida del gabinete de Luis Videgaray– fueron hechas a un lado y se vuelve a nombrar al desprestigiado Videgaray Secretario de Relaciones Exteriores, responsable precisamente del área donde cometió su error garrafal. Algunos ingenuos piensan que este nombramiento es una hábil y maquiavélica maniobra debido a la cercanía de Videgaray con el yerno de Trump, pero de nada le va a servir tal amistad, en todo caso, lo hará más dócil ante los intereses estadounidenses.
Lo único que le podría servir a México para enfrentar las medidas vejatorias de Trump sería que todo el país presentara un frente común, respondiendo cada medida contra México con otra medida equivalente contra Estados Unidos. Basta citar que cuando Estados Unidos impidió la entrada de chóferes mexicanos a Estados Unidos en el 2009 para proteger los empleos de los chóferes americanos, México impuso gravámenes a 100 importaciones americanas, entre ellas las fresas, árboles de navidad y otros productos. Eso causó revuelo en los círculos políticos de nuestro país vecino. Pero, México ahora está muy lejos de poderse unir ante funcionarios y gobernantes tan descarados, desprestigiados y carentes de todo liderazgo.
El reciente aumento de los precios de las gasolinas causó una explosión social llevando a amplios segmentos de la población a un comportamiento animal de rapiña, saqueos y robos injustificados, incluyendo seis muertos y varios heridos. Familias enteras salieron a las calles a robar como bestias tiendas de autoservicio, centros comerciales y cualquier negocio de donde pudieran llevarse algo. Desafortunadamente con ese tipo de acciones no les estaban haciendo daño a los políticos corruptos sino se estaban haciendo daño a ellos mismos, a la misma sociedad de la que forman parte.
La eliminación del subsidio a las gasolinas cayó como un balde de agua fría sobre un pueblo molesto y enojado por la inseguridad, la descontrolada corrupción y los constantes abusos de sus gobernantes. El subsecuente Acuerdo para el Fortalecimiento Económico es tan sólo una lista de promesas y expectativas anunciadas con el fin de dar la impresión que el gobierno está protegiendo la economía familiar, pero es simple retórica.
Si la gente viera a gobernantes y funcionarios honrados trabajando en pos de los intereses ciudadanos, y si la gente viera el buen uso de sus impuestos probablemente su reacción hubiera sido menos negativa. Pero lo que ven son robos y despilfarros de los funcionarios y gobernantes, legisladores que se autorizan ellos mismos un bono de fin de año, amplias zonas del país sin seguridad, una carísima línea del Metro que no sirvió, calles llenas de baches, escuelas para sus hijos sin mobiliario, etc.
Hasta ahora el efecto Donald Trump ha sido tenue, tales como la devaluación de nuestra moneda, el aumento de las tasas de interés para fortalecer el peso, el alto a la inversión de algunas compañías americanas en México. Pero, cuando llegue Trump al poder los impactos sobre la economía, la sociedad y la política mexicana van a ser más fuertes y variados. Para empezar, la expectativa de crecimiento para el 2017 se ha tenido que revisar a la baja pasando de 2.3 por ciento al 1.2 por ciento. En cuanto a la inflación, difícilmente se logrará la meta del Banco de México de una inflación del 3%, una estimación más realista es entre el 5 y el 6% para el 2017.
Si Trump continúa con su campaña antimexicana, nuestro país entrara en una fuerte depresión económica, política y social. Seguramente las consecuencias negativas no solamente las va sufrir México, sino también en buena medida las va experimentar los Estados Unidos, siguiendo la máxima de que cuando una puerta se cierra una ventana se abre, y ahora podríamos decir, que cuando se levanta un muro se escarba un túnel.
Dime cuándo tú vendrás… Pero la más grande amenaza va a ser la reacción de los votantes mexicanos que elegirán en 2018 a Andrés Manuel López Obrador como el próximo presidente de México, lo cual empujaría más atrás y sumiría más hondo al país, implementando políticas y medidas nacionalistas y populistas ampliamente probadas por la historia como desastrosas y la manera más segura para reducir el bienestar nacional.
miércoles, diciembre 28, 2016
Desabasto de gasolina ¿real o ficticio?
Al escuchar las explicaciones oficiales sobre el desabasto de gasolina, no sé si reír o llorar; las explicaciones son tan pueriles que constituyen un insulto a la razón. La escasez es artificial, creada a fin de justificar el aumento en los precios de la gasolina que se vienen a partir de enero del 2017. La reducción de la oferta de gasolina como instrumento de política pública no solo constituye un atropello contra los intereses de la nación, sino es ilegal. Algunos podrían argumentar que es un simple error de planeación por parte de los funcionarios de Pemex encargados de la distribución de gasolina en el país, lo cual constituiría un grave error de ineptitud, pero esa no es la causa, la escasez de gasolina es una decisión deliberada para en buena parte cuidar la imagen de la administración y reducir las críticas al gasolinazo del 2017... En efecto, habrá gasolina cuando venga el aumento del 20% en el precio de la gasolina, por lo que en lugar de quejarnos por el incremento del precio daremos las gracias porque ya dispondremos de gasolina... “de los males el menor.”
Ante lo vivido en el 2016 y lo que se avecina en el 2017, los mexicanos veían las vacaciones de fin de año con esperanza, sin embargo el desabasto de gasolina les ha caído como otra pesadilla más, ahora no pueden viajar ni turistear en su propio país. No solamente tenemos que sufrir la inseguridad, corrupción e impunidad, sino también la ineptitud y arbitrariedad de los políticos y autoridades del sector de energía.
¡Qué manera de terminar el año!
Alguien dijo alguna vez que “…si no puedes desarrollar la inteligencia para sobresalir, siempre te queda la opción de convertirte en político”, ahora habría que añadir “o ser funcionario del sector de energía.”
Ante lo vivido en el 2016 y lo que se avecina en el 2017, los mexicanos veían las vacaciones de fin de año con esperanza, sin embargo el desabasto de gasolina les ha caído como otra pesadilla más, ahora no pueden viajar ni turistear en su propio país. No solamente tenemos que sufrir la inseguridad, corrupción e impunidad, sino también la ineptitud y arbitrariedad de los políticos y autoridades del sector de energía.
¡Qué manera de terminar el año!
Alguien dijo alguna vez que “…si no puedes desarrollar la inteligencia para sobresalir, siempre te queda la opción de convertirte en político”, ahora habría que añadir “o ser funcionario del sector de energía.”
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